domingo, 19 de mayo de 2013

Escritores en bicicleta

El otro día, con una amiga fuimos al café "Leer-Té" (que por cierto, es un lugar excelente para charlar, leer y comer. Un dato para los lectores chilenos), y vi que allí vendían una colección de stickers coleccionables de escritores en bicicleta. Averiguando, descubrí que son un trabajo de la ilustradora Virgina Herrera y pueden visitar su blog AQUí.

Son sencillamente geniales.


JORGE LUIS BORGES


ROBERTO BOLAÑO



JULIO CORTÁZAR


GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ

GABRIELA MISTRAL




MARÍA LUISA BOMBAL



VIRGINIA WOLF


EDGAR ALLAN POE



FEDOR DOVSTOIEVSKI

jueves, 16 de mayo de 2013

Shaun Tan y su maravilloso arte- Ilustrador


En esta segunda entrada sobre "ilustradores" que me encantan, les traigo al premiadísimo dibujante australiano (de origen japonés) Shaun Tan, que fue, por otra parte, el primer ilustrador que me gustó de verdad y que me motivó a realizar mis propias ilustraciones.

Sí, así es: mi segunda pasión después de la literatura es la ilustración.

¿Cómo conocí la obra de este autor? Pues cuando iba al colegio, mientras merodeaba por la sección juvenil/infantil de la biblioteca. Y fue con este precioso libro...

EL ÁRBOL ROJO



Es sencillamente espectacular. Más que una historia, el árbol rojo es un poema ilustrado que narra el día a día de una muchacha que despierta deprimida. De hecho, se ha usado este libro en centro para pacientes con depresión, ya que han comprobado que realmente ayuda a mitigar la sensación de tristeza. Cada párrafo tiene dedicada una ilustración. Y como es bastante conocida, pondré el texto aquí. No tiene desperdicio:

A veces el día empieza vacío de esperanzas
y las cosas van de mal en peor.
La oscuridad te supera
nadie entiende nada
el mundo es una máquina sorda
sin sentido ni lógica.
A veces esperas y esperas y esperas y esperas y esperas y esperas y esperas pero nada ocurre.
Y entonces todos tus problemas llegan de golpe.
Ves pasar de largo cosas maravillosas.
Los más espantosos destinos resultan inevitables.
A veces no tienes ni idea de qué debes hacer
ni de quién se supone que eres
ni de dónde estás.
Y parece que el día va a terminar igual que empezó
pero de pronto ahí está, delante de ti, rebosante de color y vida, esperándote
tal como lo imaginaste.

Algunas imágenes del libro...










LA COSA PERDIDA



Este libro genial le valió a Shaun Tan el premio Óscar en calidad de ilustrador luego de que el corto de animación inspirado en este libro fuera unánimamente aclamado por la academia. La Cosa Perdida trata de un muchacho que un día, mientras iba recogiendo las tapas de botella del piso -que colecciona-, se encuentra con una extraña y curiosa criatura roja tirada en la playa, a la que el llamará "La cosa perdida".

Así, el muchacho se empeñará en devolver a la criatura a su mundo -El Mundo de las Cosas Perdidas-, lo cual lo conducirá por una genial aventura a través de su deprimente ciudad.

Lo maravilloso de esta historia es la fuerte crítica social que hay por debajo, donde se muestra a la humanidad como "poco impresionable". De hecho, nadie presta atención a la cosa perdida salvo el protagonista, a pesar de su enorme tamaño. La estética recuerda mucho a la de la película "Brazil", con esas tuberías, esa amargura de la gente que vive sus vidas sin vivirlas, llevados por el consumismo y la frivolidad de la televisión.

La Cosa Perdida es la alegoría de esas cosas magníficas que los humanos "no vemos" por culpa de la superficialidad del sistema en que nos hayamos inmersos. Muy recomendable.

Aquí algunas ilustraciones del libro... (y recuerden ver el corto animado. Es perfecto de principio a fin)




LOS INMIGRANTES


Si bien todos los libros de Shaun Tan me gustan por igual, este es definitivamente el más logrado de todos. No solo la historia es preciosa, con un enfoque muy social, sino que las ilustraciones no tienen desperdicio. Vaya maravilla de dibujos hechos a mano.

La historia no tiene texto. Se va contando solo con imágenes. Pero lo genial es que entiendes todo el argumento sin necesidad de leer nada. El personaje principal es un hombre que se ve obligado a dejar a su familia para encontrar un "país" o "mundo" mejor al cual emigrar, ya que el suyo está inmerso en el caos, la muerte y la oscuridad.

En su viaje, el protagonista irá descubriendo el trato a los emigrantes; sus miedos; sus tristezas; la vida que dejan atrás; los prejuicios. Una historia excelente en la que vemos lo duro que es para alguien emigrar de su país, huyendo de la guerra o la miseria.

Algunas imágenes...








Los otros libros no los he leído, pero le tengo muchas ganas a la historia en la que sale este simpático personaje llamado Eric. Y ojalá se animen ustedes a leer algo de este artista. Muy recomendable el trabajo que hace.




lunes, 13 de mayo de 2013

JPod- Douglas Coupland


Descubrí a este autor cuando tenía 16 o 17 años, en la biblioteca que estaba junto a mi colegio y en la que me formé de lleno como lector. Esa gloriosa biblioteca..., bueno, algún día les hablaré de ella.

El caso es que aquella tarde andaba con ganas de leer algo distinto. ¿Les ha pasado alguna vez que lo que quieres es redescubrir un nuevo estilo? ¿Adentrarte en algo que desconoces como lector? ¿Leer un libro que rompa con todo lo que has leído hasta entonces? Pues a mí me ha pasado varias veces. Y mientras deambulaba por los pasillos del tercer piso, me topé con esta novela de un autor norteamericano, un friki fanático de la cultura pop.

Solo me bastó leer la contraportada para decidir que lo tenía que leer. Era justamente lo que andaba buscando.

El libro

Si hay algo difícil en el oficio de la literatura, es hacer reír. El humor en la literatura es un arte complejo; un género en sí mismo. Y un género en el que las obras de calidad son exiguas. Los mismos escritores deben saber -los que son más modestos- que hacer reír a los lectores (y con reír me refiero a sacar carcajadas y no sonrisillas) es una empresa arriesgada. Muy arriesgada.

Pero resulta que con JPod no solo me reí, sino que me reí numerosas veces, de principio a fin. Al menos dos o tres carcajadas por capítulo brotaron de mi garganta mientras iba desgranando sus páginas. Y esa fue una experiencia absolutamente genial. ¡Por primera vez, leía una historia que me hacía reír a carcajadas! ¡Era como para pedir un deseo, oye!

Ahora, ustedes se preguntarán de qué va la historia. Pues es más o menos así:


JPod es el nombre de un grupo de jóvenes que trabajan para una prestigiosa empresa de videojuegos. Todos estos jóvenes son lo que uno podría considerar como "geeks"; "frikis"; "nerds".

Un día, llega a JPod una nueva integrante: Katlyn. Al principio, ella no puede congeniar con este extraño grupo en donde los temas de conversaciones pueden pasar desde los temas más científicos hasta los más absurdos. Katlyn se resiste a ser arrastrada por la corriente nerd de JPod, pero lo que ella no sabe es que ella misma ya es una nerd. O mejor dicho: una inadaptada social. 

El protagonista de la historia, por otra parte, cuyo nombre es Ethan, siente una extraña atracción por ella. Al mismo tiempo, debe ir lidiando con sus bizarros problemas familiares y laborales, ya que el nuevo director de la sección de videojuegos en la que ellos trabajan es un idiota obsesionado con crear el juego sobre una tortuga en patineta que, según él, será un total éxito.


Escena de la serie inspirada en el libro (No la he visto)

Mi opinión

Videojuegos. Un hermano que hace tráfico de chinos. Una madre traficante. Un padre obsesionado por conseguir un papel con diálogo. Amigos con curiosos problemas personales y dramas existenciales. Un análisis lúcido sobre Ronald McDonald. Un jefe tocado de la cabeza. Mafiosos. Extrañas conspiraciones tecnológicas. Un motorista drogadicto asesinado por accidente. Consumismo juvenil. Y mucho más.

El libro es una historia unilateral, donde suceden muchas cosas, la mayoría de éstas totalmente hilarantes y con diálogos geniales. Algunos bastante ingeniosos. El autor tiene un humor negro, mordaz, y parece saber muy bien sobre la cultura pop, los problemas de la nueva juventud de los 90 y el cambio cultural que ha derivado en un consumismo que va desde lo meramente aparentativo hasta las tecnologías modernas. El autor también parece conocer a la perfección el opresivo ambiente de trabajo de las grandes empresas y como éstas explotan, muchas veces, a los jóvenes profesionales hasta el punto de absorberles completamente.

Detrás del humor que parece una combinación entre Los Simpsons y The Bing Bang Theory, hay una fuerte crítica a la sociedad consumista y al sentimiento de identidad perdida -de mercado- que tenemos los jóvenes actualmente. Los personajes también me cayeron muy bien, sin excepciones. Todos con una personalidad un tanto "caricaturesca" y vidas algo extravagantes.

Este libro podrá gustar bastante a los que sienten apego por la cultura pop y son hijos de la tecnología. Además, quedan garantizadas unas buenas risas. Sin embargo, la trama puede no gustar a quienes buscan una historia creíble y realista, ya que, como digo, muchas de las aventuras de Ethan y su friki grupo de amigos a veces roza lo hilarante.

Sin duda, Coupland es un autor con un estilo muy marcado, cosa de la que ya me di cuenta tras leer otras dos novelas suyas (Generación X y Todas las familias sin psicópatas) Estoy seguro de que a muchos les puede gustar este libro. Y, repito: su mayor característica es el sentido del humor.

Evaluación personal

Bueno

Palabra para describirlo

Divertido

viernes, 10 de mayo de 2013

El niño prodigio- Iréne Némirovsky


Soy un gran admirador de la obra de Iréne Némirovsky, una escritora que, independientemente de si gusta o no a los lectores, es sinónimo de  calidad literaria. No solo es elegante, exquisita y muy meticulosa, sino que tiene la habilidad de crear personajes tremendamente complejos y humanos, en los que siempre podemos vernos reflejados.

La verdad es que tengo la firme intención de hacer una entrada sobre todos los libros que he leído de ella, y este, El niño Prodigio, es una de sus más desconocidas y conmovedoras novelas. 

Lo cierto es que lo leí hace tiempo, pero aún conservo su huella; sus diálogos; sus descripciones; la visión abrumadora que el protagonista tenía del mundo. Por lo tanto, es para mí un gran honor hacer esta reseña.


La Historia

La historia gira en torno a Ismael Baruch, un niño judío, de familia pobre y un futuro incierto que suele merodear los puertos y los bares aledaños para matar el tiempo. Sin embargo, desde el principio comprendemos que se trata de un chico inteligente, que aprende rápido y tiene un interés prematuro por lo literario.

A pesar de frecuentar la compañía de ladrones, borrachos, obreros de clase baja y prostitutas, Ismael tiene una sensibilidad especial. Sensibilidad que queda demostrada cuando un hombre borracho, que sufre por amor, le pide al niño que le cante una canción para consolar su tristeza.


Ismael le había seguido. En la sombra se oía el chapoteo del agua del puerto y el chirrido de los barcos próximos. Ismael tocó al borracho con el dedo.
—¿Estás triste?
El otro no le contestaba. Se balanceaba como si fuera un oso y canturreaba por lo bajo una melodía ininteligible.
Acabó por decir, con voz pastosa:
—Cántame, pequeño...
—¿Qué quieres que te cante? —preguntó Ismael.
El otro, sin escucharle, seguía repitiendo:
—Cántame, pequeño, canta...


Barrio pobre judío


El niño le canta. Le canta una canción que él mismo va inventando, y pronto su fama como trovador y poeta comienza a pasar de boca en boca entre las gentes del puerto, quienes se agruparán para escucharle cada noche en los bares. El prodigioso talento de Ismael llegará hasta los oídos mismos de un hombre de la nobleza que también es un poeta y que está enamorado de una mujer de alta alcurnia: una princesa.

El hombre, viendo en Ismael un don único que no debe ser desaprovechado, lo lleva donde la princesa para que ella escuche sus canciones. La princesa queda inmediatamente prendada del talento del muchacho, a quien no tarda en poner bajo su protección, convirtiéndose en una especie de mecenas para él y ofreciéndole un lugar en su palacio a cambio de que él invente poesía solo para ella y su círculo.

Así es como Ismael, el niño prodigioso, empezará a vivir entre lujos y manjares, sin saber que aquel mundo de placeres será el preludio de su perdición como artista....


Mi opinión

Sin duda, esta es una de las historias más bellas y tristes que he leído, y lamento que sea una de las más desconocidas de la autora, porque la prosa de esta pequeña novela tiene una calidad literaria impresionante.

No solo está llena de moralejas inteligentes, sino que el protagonista, Ismael, es un personaje que conmueve y con quien te encariñas de inmediato, ya que además está muy bien trabajado a lo largo de toda la novela. Excelentes también las descripciones del entorno que rodea a Ismael, pues el contraste permanente entre la pobreza y la riqueza es realista y hace que te lo imagines todo.

Me ha encantado como Irene llevó el argumento en sus etapas finales, ya que es muy inesperado y tiene unos párrafos de una belleza arrobadora. Lo mejor de todo, a mi parecer, es el final. Es un final sencillamente impresionante que no dejará indiferente a los lectores.

No puedo contarles más porque arruinaría la reseña y realmente quiero que se animen a leerla. Es una novela corta, parecida a un cuento, y les aseguro que sumergirse en sus páginas será una excelente forma de aprovechar el tiempo.

Inolvidable.


Evaluación personal:

¡Excelente!

Frase para describirla

Pérdida de la Infancia

viernes, 3 de mayo de 2013

Sobre esos lectores pedantes


A ver... lectores pedantes. Supongo que muchos de ustedes conocerán a algunos cuantos. O quizá tú mismo lo seas y no te has dado cuenta o no te importa. Pero ¿qué es un lector pedante? Pues es aquel que siempre hace un alarde excesivo sobre sus conocimientos sobre la literatura. Pero es más que eso: es aquel que cree tener la verdad con respecto al tema. Los lectores pedantes nunca, nunca, nunca, considerarían ningún bet seller como un libro de calidad literaria. Usualmente reprueban la mayoría de las novelas contemporáneas y critican a los lectores que las leen.

Un lector pedante utiliza, con una frecuencia espantosa, palabras rimbombantes. Escupen la berborrrea y a menudo te preguntas si dentro del bolso andarán trayendo un diccionario. Sus opiniones, por alguna razón curiosa, casi siempre difieren del de la mayoría, y preponderan la forma del estilo antes que la historia.

Un lector pedante a menudo no solo es un lector pedante, sino también una persona pedante, de esos que creen ser muy ingeniosos en todo, especialmente en lo que dicen. Porque para un pedante, la palabra -entre más compleja mejor -es su espada; también como un escudo tras el cual intenta aislarse del resto de los pobres mortales que transitan por el mundo en una burbuja de ignorancia.

A los lectores pedantes les gusta leer a los escritores pedantes, pero odian encontrarse con otro pedante en la vida real. No soportan sentir que están ante un igual. Tal vez porque, en el fondo, es el espejo en el que se ven tal cual sol.

Personalmente, detesto a los lectores pedantes. Y nunca me han gustado los escritores, lectores o intelectuales que creen que por el hecho de ser escritores, lectores o intelectuales, merecen estar por sobre los demás, en un podio similar al de bufón catedrático de la corte del arte. Para mí un escritor ya puede ir haciendo la cola para comprar el pan junto al hombre que limpia los retretes. Y cosa curiosa: con quienes he tenido las conversaciones más interesantes es con personas a las que la intelectualidad les importa la octava parte de un champiñón.

Tampoco soporto a los lectores pedantes que creen tener el derecho de aseverar qué es literatura y que no. No me malentiendan: soy un lector muy crítico y hay obras que no me gustan, pero si tengo que reconocer la calidad literaria de un bet seller lo haré sin problemas. De hecho soy un admirador de la saga Millenium y la espectacular obra J.K Rowling.

La pedantería lectora es como un pedo rancio. Es aburrida. Va de la mano con esos libros elitistas de prosa de cartón en el que palabras como "empero" y "verbigracia" parecen ser las palabras más apreciadas. Y de paso, creo que los lectores pedantes son los lectores menos lectores de todos, ya que son los disfrutan la historias menos que nadie.

miércoles, 1 de mayo de 2013

¿Los mejores hérores/heroínas de la literatura? ¡Queremos tu opinión!



El año pasado, en el blog realizamos un top º20 sobre los mejores villanos de la literatura, tomando como referencia las opiniones de muchos lectores. Ahora quiero hacer un nuevo listado, pero esta vez de "Héroes Literarios". 

Con héroe, por supuesto, no me refiero a un personaje perfecto tipo súperman, sino al protagonista/héroe/heróina de la literatura que más les ha gustado en su experiencia lectora, ya sea por sus acciones, sus aventuras, sus luchas internas, su enorme carisma, liderazgo o capacidades especiales.

¡Esperamos sus sugerencias y propuestas! El top será publicado en 2 semanas aproximadamente =D
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