jueves, 25 de abril de 2013

Pequeños placeres literarios (y no tan literarios)

Fotografía de Kristýna Hladíková

Todos los lectores -la mayoría de nosotros- tenemos ciertos vicios y caprichos con respecto al acto de leer. Para mí, esos caprichos son ciertamente indispensables; le dan juego a mi pasión. Y no solo transforman mis lecturas en un encuentro mucho más íntimo y divertido, sino que también hacen "literaria" mi forma de transitar la vida. Placeres nimios. Vicios inevitables. 

En mi caso, son los siguientes:

  • Planear lecturas específicas para el invierno.
  • O el verano.
  • Tener algo a mano que beber. Muchas veces, las páginas de mis pobres libros acabarán con la huella de este vicio.
  • Subrayar las frases que me gustan. Vicio no compartido por muchos. Pero a mí sencillamente me encanta reencontrarme con esas frases subrayadas cada vez que vuelvo a releer un libro.
  • Oler el dichoso libro.
  • Seleccionar la música para cada lectura.
  • Leer en el autobús, pero en el asiento del fondo.
  • Leer en la Universidad y no sentirme culpable por no atender la clase.
  • Quedarme absorta en una frase o párrafo que me pilló por sorpresa y querer comentarlo luego con alguien.
  • Meter más de un libro en mi bolso, a pesar de saber que quizá no tendré el tiempo ni la oportunidad de leerlos.
  • Terminar un libro y empezar inmediatamente otro.
  • Dejarme enamorar por un personaje y olvidar que no existe en la realidad.
  • Leer acurrucada en un sillón, preferentemente acompañada por algún animal felino de estómago cálido.
  • Volver a dejarme seducir por un libro que ya había leído antes. Esta vez, descubriendo detalles asombrosos que antes pasé por alto.
  • Dedicar una tarde entera solo para leer.
  • O desvelarme leyendo. Mis posteriores ojeras serán motivo de orgullo.
  • Leer en voz alta.
  • Identificarme con un personaje y no poder sacarlo de mi mente durante el tiempo que dura la lectura de su historia. A veces, este personaje se quedará para siempre conmigo.
  • Leer un libro infantil y emocionarte.
  • Leer el libro y solo después ver su adaptación audiovisual.
  • Inspirarme con la lectura.
  • Contemplar mi biblioteca personal como si de una exposición de arte se tratara.
  • Abrir un libro al azar y leer la página que apareció, buscando la respuesta a una pregunta jamás formulada.
  • Leer y sentir que no estoy solo/a.
  • Simplemente... leer.


Sí, he vuelto al blog =) Gracias por sus comentarios y su paciencia! De ahora en adelante pretendo publicar con bastante asiduidad. Hay muchos libros de los que quiero hablar. Muchos temas que comentar. Muchas películas e ilustradores que recomendar.

6 comentarios:

  1. A mi especialmente me encanta leer en mi cama tumbada y sin que haya nadie en la casa que previsiblemente me pueda molestar . La mejor hora por la tarde o mañana.

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    1. Para mí los mejores sitios para leer son la cama y un buen sillón. Y ojalá, como tú dices, sin nadie en casa :3

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  2. Me gusta leer acurrucadita en mi sofa. En la cama antes leía mucho, pero ahora soy incapaz. Se me cierran los ojitos y no me entero de nada...
    Besotes!!!

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    1. En la cama yo no puedo leer si vengo recién llegando de estudiar XD Pero durante los fines de semana invernales, me encanta!

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  3. Leer en una hamaca ¿lo han intentado? me parece algo increíble, durante largo tiempo y sin mucha gente cerca XD

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    1. Sí! Yo lo he hecho, en el verano en cierta casa de campo *O*

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Comentarios Indiscretos...

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