viernes, 6 de septiembre de 2013

Crepúsculo y 50 Sombras de Grey: ¿por qué les gusta a las mujeres?




No sé si pasa en otros países, pero acá en Chile, al menos, ambas tendencias se han desarrollado así. Recuerdo muy bien aquella época en que, al subir al metro, más de una vez me encontraba con jovencitas leyendo Crepúsculo. Hoy pasa algo similar, pero con dos diferencias: el libro ahora es 50 Sombras de Grey y quiénes lo leen son mujeres mucho mayores.

Y como buen lector indiscreto que soy, he leído ambos libros, por supuesto. Por morbo, para tener una opinión con fundamento y todas esas perogrulladas que se suelen decir cuando no quieres admitir que has leído un libro malo. Y mi opinión respecto a ambos libros es bastante desfavorable por razones en las que prefiero no explayarme mucho, pero que derivan en el mismo tema: el machismo.

Ambos libros me parezcan tremendamente machistas y en ambos encontré características parecidas: protagonistas sumisas con baja autoestima y varones de carácter posesivo y dominante. Así surge el bet seller que hace que millones de lectoras acaben enamoradas de los machos de ambas novelas.

El problema que le veo a 50 Sombras de Grey es el siguiente: las adolescentes que se adentren en su lectura puede que desarrollen una imagen equivocada de lo que es una relación. Creerán que ser golpeadas es sexy y erótico. Y es que los libros ni siquiera llevan una advertencia al respecto. Con ello no critico las tendencias "sadomasoquistas". Pero acá, la violencia empieza antes del sexo. Mucho antes. Es una relación de dominación que, seguramente, no encandilaría tanto si Grey no fuera guapo.

Cada persona explorará el aspecto sexual que más le guste y es muy respetable. Pero en 50 Sombras de Gray nos venden una idea distinta que puede ser malentendida.

Ahora, yo sigo sin comprender por qué a las mujeres les gusta tanto esta clase de argumentos. No estoy en contra de las novelas románticas para nada. De hecho, libros como Orgullo y Prejuicio, Lo que el viento se llevó y Norte y Sur me parecen historias de enorme calidad, con romances muy desarrollados.

Y sin embargo, dos de los libros que yo menos recomendaría son justamente los que más gustan a un alto porcentaje de mujeres de hoy en día: ¿por qué? ¿alguien me lo puede explicar? Yo sigo perdido.

sábado, 10 de agosto de 2013

Libros sobre gatos


Obra del Chiaki Okada

A muchos les resultará una entrada extraña, pero lo cierto es que el gato es uno de los animales más asociados al mundo literario y a mí, personalmente, me encantan. Hay algo en ese animal que atrae tanto a lectores como a escritores; una imagen romántica, quizá asociada al inevitable misterio que albergan los felinos, como si supieran algo que todos nosotros, mortales humanos, ignoramos en nuestro ego infinito.

Seguramente muchos de ustedes, al leer "Historias protagonizadas por Gatos", pensarán enseguida en Cheshire -el gato sonriente de "Alicia en el País de las Maravillas"- o en el Gato Negro, del escritor Edgar Allan Poe. O incluso en El Gato con Botas.

Sabido es también que a muchos escritores famosos -Cortázar, Pablo Neruda, Hemingway, Borges, Bukowskiy, Baudelarie, entre otros- adoraban a los gatos, y algunos incluso escribieron relatos y poemas inspirados en ellos. Acá, un precioso poema de Jorge Luis Borges como muestra:

A un Gato

No son más silenciosos los espejos 
ni más furtiva el alba aventurera; 
eres, bajo la luna, esa pantera 
que nos es dado divisar de lejos. 
Por obra indescifrable de un decreto 
divino, te buscamos vanamente; 
más remoto que el Ganges y el poniente, 
tuya es la soledad, tuyo el secreto. 
Tu lomo condesciende a la morosa 
caricia de mi mano. Has admitido, 
desde esa eternidad que ya es olvido, 
el amor de la mano recelosa. 
En otro tiempo estás. Eres el dueño 
de un ámbito cerrado como un sueño.


¡Hoy les traigo algunas historias protagonizadas por felinos, para todos los lectores amantes de los gatos! Espero que les guste.

Soy un Gato- Natsume Soseki




Este hermoso libro, cuya traducción al español está a cargo de la editorial Impedimenta, es indispensable no solo para quienes aman a los felinos, sino también para todos quienes sientan curiosidad por la cultura japonesa vista desde un punto más crítico, mordaz y social.

El libro está narrado por un avispado e irónico gato que nos describe como es la sociedad japonesa de finales de la era Meiji, que es cuando la sociedad japonesa empieza a volverse moderna y más occidentalizada. El Gato protagonista remarca a menudo su orgullo por ser un felino, haciendo una constante comparación entre humanos y gatos. Culto, sarcástico y un artista de la observación, irá contándonos su día a día como animal "domesticado".

Los personajes están bien realizados, siempre vistos desde una perspectiva gatuna, por supuesto. Así, conocemos a artistas  y comerciantes arrogantes, al amo del propio gato, un profesor lleno de complejos y trabas, y toda una serie de personajes que encarnan algo del abirragado espíritu de esos individuos de clase media alta de principios de siglo XX.

Una novela a veces divertida; otras, compleja. Lo más interesante es como el autor logra encarnar la naturaleza propia de un felino para criticar una sociedad frívola y poco caritativa que finge constantemente lo que no es. Pero El Gato protagonista está ahí como observante y no pierde la oportunidad de burlarse de ellos, demostrándonos lo tontos que a veces somos los seres humanos. ¡Imperdible!


Historia de una gaviota y del gato que le enseñó a volar- Luis Sepúlveda


Siempre he dicho que a quien no le conmueva este libro no puede ser humano. Y es que esta bella historia, narrada por Zorbas, "una gato negro, grande y gordo", es realmente imprescindible no solo para quienes aman a los felinos, sino para todos quienes gustan de historias bien contadas y con lecciones que no necesitan apelar a la moralidad para llegarnos al alma.

Zorbas es un gato doméstico que cuida y ama a su dueño, pero que también recorre los muelles de la ciudad de Valparaíso para juntarse con sus amigos, una pandilla variopinta de gatos callejeros que vamos conociendo a lo largo de la novela.

Un día, Zorbas encuentra a una gaviota que yace moribunda por culpa del petróleo. Ella le pide al gato que se haga cargo de su huevo y que cuide y le enseñe a volar a su cría. La gaviota finalmente muerte. Zorbas, a pesar de querer comerse el huevo, decide que cumplirá la última voluntad de la gaviota. Pero para ello necesitará la ayuda de sus amigos, los gatos del puerto, ya que no será tan fácil criar a un polluelo.

"Afortunada", será el nombre de la gaviota que nacerá del huevo. Ella considerará a Zorbas como su padre y vivirá creyendo que es un gato. Sin embargo, la voluntad de su madre era que aprendiera a volar, por lo que Zorbas -encariñado ya con la pequeña gaviota- se enfrentará a una tarea aún mayor: enseñarle a Afortunada a emprender el vuelo para que pueda aceptar su verdadera naturaleza, lo que implicará dejarla ir de su lado.

Fue uno de los libros que me hicieron enamorarme del placer de la lectura y lo releo a menudo. Hace poco, en España adaptaron el libro a su versión animada, que está bastante bien, aunque yo sigo prefiriendo el libro. Y el final es precioso, para echarse a llorar. Un libro inolvidable que nunca dejaré de recomendar.


El paraíso de los Gatos y otros cuentos gatunos



Nórdica libros nos trae esta imperdible antología de cuentos protagonizados por gatos, dela mano de autores clásicos como Émile Zola, Mark Twain, Kipling y Saki. El libro es una edición preciosa y reúne cuatro cuentos bellamente ilustrados por diferentes dibujantes.

El primer cuento es el que da título al volúmen: "El paraíso de los Gatos". Es un relato escrito por Émile Zola narrado por un gato de angora que decide volver realidad su mayor sueño: salir de su casa y salir a recorrer las calles, como un gato callejero, donde descubrirá que la vida, fuera de las cómodas paredes donde creció, no es tan fácil como creía. 

El segundo cuento está escrito por Mark Twain y se titula "El Gato de Dick Baker", que narra la historia de Thomas Cuarzo, un gato inocente e ingenuo que vive aventuras con un viejo buscador de oro.

El cuarto cuento, escrito por Kipling, se titula El Gato que andaba solo. Una historia hermosa donde Kipling nos cuenta como se establecieron las reglas y diferencias entre las razas de animales y hombres. Mientras que el gato es un ser que siempre anda solo y a quien no le importa realmente "si está aquí o allá".

El cuarto cuento, "Tober Mori", es el gato que aparece leyendo en la portada "El gato negro", de Poe, y cuenta la historia de Tober Mori, un profesor que logra que pueda hablar un gato. Este gato demuestra ser no solo divertido, sino extremadamente culto y de lengua mordaz, quien no dudará en criticar a la hipócrita sociedad eduardina, metiendo en más de un lío al pobre profesor Tober Mori.

El gatito espejo- Gottfriend Keller


Un libro difícil de encontrar, pero si logran tenerlo, no dudarán de su calidad literaria. Aquí nos encontramos con la historia de "Espejo", un gatito ingenuo que al quedar huérfano de amo debe transformarse en un gato más malicioso para poder sobrevivir en el mundo. Poco a poco iremos viendo, a través de sus ojos, una sociedad compleja y violenta, llena de prejuicios, de maldad y dolor. 

Espejo se irá convirtiendo no solo en un experto gato callejero, sino también en un filósofo. Pero cuando hace un pacto con un personaje sin escrúpulos, Espejo deberá recurrir a toda su astucia para salir del lío en el que se ha metido. 


Espero que les haya resultado interesante esta entrada, y si conocen otros libros protagonizados por gatos, no duden en hacérmelo saber ;)

domingo, 19 de mayo de 2013

Escritores en bicicleta

El otro día, con una amiga fuimos al café "Leer-Té" (que por cierto, es un lugar excelente para charlar, leer y comer. Un dato para los lectores chilenos), y vi que allí vendían una colección de stickers coleccionables de escritores en bicicleta. Averiguando, descubrí que son un trabajo de la ilustradora Virgina Herrera y pueden visitar su blog AQUí.

Son sencillamente geniales.


JORGE LUIS BORGES


ROBERTO BOLAÑO



JULIO CORTÁZAR


GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ

GABRIELA MISTRAL




MARÍA LUISA BOMBAL



VIRGINIA WOLF


EDGAR ALLAN POE



FEDOR DOVSTOIEVSKI

jueves, 16 de mayo de 2013

Shaun Tan y su maravilloso arte- Ilustrador


En esta segunda entrada sobre "ilustradores" que me encantan, les traigo al premiadísimo dibujante australiano (de origen japonés) Shaun Tan, que fue, por otra parte, el primer ilustrador que me gustó de verdad y que me motivó a realizar mis propias ilustraciones.

Sí, así es: mi segunda pasión después de la literatura es la ilustración.

¿Cómo conocí la obra de este autor? Pues cuando iba al colegio, mientras merodeaba por la sección juvenil/infantil de la biblioteca. Y fue con este precioso libro...

EL ÁRBOL ROJO



Es sencillamente espectacular. Más que una historia, el árbol rojo es un poema ilustrado que narra el día a día de una muchacha que despierta deprimida. De hecho, se ha usado este libro en centro para pacientes con depresión, ya que han comprobado que realmente ayuda a mitigar la sensación de tristeza. Cada párrafo tiene dedicada una ilustración. Y como es bastante conocida, pondré el texto aquí. No tiene desperdicio:

A veces el día empieza vacío de esperanzas
y las cosas van de mal en peor.
La oscuridad te supera
nadie entiende nada
el mundo es una máquina sorda
sin sentido ni lógica.
A veces esperas y esperas y esperas y esperas y esperas y esperas y esperas pero nada ocurre.
Y entonces todos tus problemas llegan de golpe.
Ves pasar de largo cosas maravillosas.
Los más espantosos destinos resultan inevitables.
A veces no tienes ni idea de qué debes hacer
ni de quién se supone que eres
ni de dónde estás.
Y parece que el día va a terminar igual que empezó
pero de pronto ahí está, delante de ti, rebosante de color y vida, esperándote
tal como lo imaginaste.

Algunas imágenes del libro...










LA COSA PERDIDA



Este libro genial le valió a Shaun Tan el premio Óscar en calidad de ilustrador luego de que el corto de animación inspirado en este libro fuera unánimamente aclamado por la academia. La Cosa Perdida trata de un muchacho que un día, mientras iba recogiendo las tapas de botella del piso -que colecciona-, se encuentra con una extraña y curiosa criatura roja tirada en la playa, a la que el llamará "La cosa perdida".

Así, el muchacho se empeñará en devolver a la criatura a su mundo -El Mundo de las Cosas Perdidas-, lo cual lo conducirá por una genial aventura a través de su deprimente ciudad.

Lo maravilloso de esta historia es la fuerte crítica social que hay por debajo, donde se muestra a la humanidad como "poco impresionable". De hecho, nadie presta atención a la cosa perdida salvo el protagonista, a pesar de su enorme tamaño. La estética recuerda mucho a la de la película "Brazil", con esas tuberías, esa amargura de la gente que vive sus vidas sin vivirlas, llevados por el consumismo y la frivolidad de la televisión.

La Cosa Perdida es la alegoría de esas cosas magníficas que los humanos "no vemos" por culpa de la superficialidad del sistema en que nos hayamos inmersos. Muy recomendable.

Aquí algunas ilustraciones del libro... (y recuerden ver el corto animado. Es perfecto de principio a fin)




LOS INMIGRANTES


Si bien todos los libros de Shaun Tan me gustan por igual, este es definitivamente el más logrado de todos. No solo la historia es preciosa, con un enfoque muy social, sino que las ilustraciones no tienen desperdicio. Vaya maravilla de dibujos hechos a mano.

La historia no tiene texto. Se va contando solo con imágenes. Pero lo genial es que entiendes todo el argumento sin necesidad de leer nada. El personaje principal es un hombre que se ve obligado a dejar a su familia para encontrar un "país" o "mundo" mejor al cual emigrar, ya que el suyo está inmerso en el caos, la muerte y la oscuridad.

En su viaje, el protagonista irá descubriendo el trato a los emigrantes; sus miedos; sus tristezas; la vida que dejan atrás; los prejuicios. Una historia excelente en la que vemos lo duro que es para alguien emigrar de su país, huyendo de la guerra o la miseria.

Algunas imágenes...








Los otros libros no los he leído, pero le tengo muchas ganas a la historia en la que sale este simpático personaje llamado Eric. Y ojalá se animen ustedes a leer algo de este artista. Muy recomendable el trabajo que hace.




lunes, 13 de mayo de 2013

JPod- Douglas Coupland


Descubrí a este autor cuando tenía 16 o 17 años, en la biblioteca que estaba junto a mi colegio y en la que me formé de lleno como lector. Esa gloriosa biblioteca..., bueno, algún día les hablaré de ella.

El caso es que aquella tarde andaba con ganas de leer algo distinto. ¿Les ha pasado alguna vez que lo que quieres es redescubrir un nuevo estilo? ¿Adentrarte en algo que desconoces como lector? ¿Leer un libro que rompa con todo lo que has leído hasta entonces? Pues a mí me ha pasado varias veces. Y mientras deambulaba por los pasillos del tercer piso, me topé con esta novela de un autor norteamericano, un friki fanático de la cultura pop.

Solo me bastó leer la contraportada para decidir que lo tenía que leer. Era justamente lo que andaba buscando.

El libro

Si hay algo difícil en el oficio de la literatura, es hacer reír. El humor en la literatura es un arte complejo; un género en sí mismo. Y un género en el que las obras de calidad son exiguas. Los mismos escritores deben saber -los que son más modestos- que hacer reír a los lectores (y con reír me refiero a sacar carcajadas y no sonrisillas) es una empresa arriesgada. Muy arriesgada.

Pero resulta que con JPod no solo me reí, sino que me reí numerosas veces, de principio a fin. Al menos dos o tres carcajadas por capítulo brotaron de mi garganta mientras iba desgranando sus páginas. Y esa fue una experiencia absolutamente genial. ¡Por primera vez, leía una historia que me hacía reír a carcajadas! ¡Era como para pedir un deseo, oye!

Ahora, ustedes se preguntarán de qué va la historia. Pues es más o menos así:


JPod es el nombre de un grupo de jóvenes que trabajan para una prestigiosa empresa de videojuegos. Todos estos jóvenes son lo que uno podría considerar como "geeks"; "frikis"; "nerds".

Un día, llega a JPod una nueva integrante: Katlyn. Al principio, ella no puede congeniar con este extraño grupo en donde los temas de conversaciones pueden pasar desde los temas más científicos hasta los más absurdos. Katlyn se resiste a ser arrastrada por la corriente nerd de JPod, pero lo que ella no sabe es que ella misma ya es una nerd. O mejor dicho: una inadaptada social. 

El protagonista de la historia, por otra parte, cuyo nombre es Ethan, siente una extraña atracción por ella. Al mismo tiempo, debe ir lidiando con sus bizarros problemas familiares y laborales, ya que el nuevo director de la sección de videojuegos en la que ellos trabajan es un idiota obsesionado con crear el juego sobre una tortuga en patineta que, según él, será un total éxito.


Escena de la serie inspirada en el libro (No la he visto)

Mi opinión

Videojuegos. Un hermano que hace tráfico de chinos. Una madre traficante. Un padre obsesionado por conseguir un papel con diálogo. Amigos con curiosos problemas personales y dramas existenciales. Un análisis lúcido sobre Ronald McDonald. Un jefe tocado de la cabeza. Mafiosos. Extrañas conspiraciones tecnológicas. Un motorista drogadicto asesinado por accidente. Consumismo juvenil. Y mucho más.

El libro es una historia unilateral, donde suceden muchas cosas, la mayoría de éstas totalmente hilarantes y con diálogos geniales. Algunos bastante ingeniosos. El autor tiene un humor negro, mordaz, y parece saber muy bien sobre la cultura pop, los problemas de la nueva juventud de los 90 y el cambio cultural que ha derivado en un consumismo que va desde lo meramente aparentativo hasta las tecnologías modernas. El autor también parece conocer a la perfección el opresivo ambiente de trabajo de las grandes empresas y como éstas explotan, muchas veces, a los jóvenes profesionales hasta el punto de absorberles completamente.

Detrás del humor que parece una combinación entre Los Simpsons y The Bing Bang Theory, hay una fuerte crítica a la sociedad consumista y al sentimiento de identidad perdida -de mercado- que tenemos los jóvenes actualmente. Los personajes también me cayeron muy bien, sin excepciones. Todos con una personalidad un tanto "caricaturesca" y vidas algo extravagantes.

Este libro podrá gustar bastante a los que sienten apego por la cultura pop y son hijos de la tecnología. Además, quedan garantizadas unas buenas risas. Sin embargo, la trama puede no gustar a quienes buscan una historia creíble y realista, ya que, como digo, muchas de las aventuras de Ethan y su friki grupo de amigos a veces roza lo hilarante.

Sin duda, Coupland es un autor con un estilo muy marcado, cosa de la que ya me di cuenta tras leer otras dos novelas suyas (Generación X y Todas las familias sin psicópatas) Estoy seguro de que a muchos les puede gustar este libro. Y, repito: su mayor característica es el sentido del humor.

Evaluación personal

Bueno

Palabra para describirlo

Divertido

viernes, 10 de mayo de 2013

El niño prodigio- Iréne Némirovsky


Soy un gran admirador de la obra de Iréne Némirovsky, una escritora que, independientemente de si gusta o no a los lectores, es sinónimo de  calidad literaria. No solo es elegante, exquisita y muy meticulosa, sino que tiene la habilidad de crear personajes tremendamente complejos y humanos, en los que siempre podemos vernos reflejados.

La verdad es que tengo la firme intención de hacer una entrada sobre todos los libros que he leído de ella, y este, El niño Prodigio, es una de sus más desconocidas y conmovedoras novelas. 

Lo cierto es que lo leí hace tiempo, pero aún conservo su huella; sus diálogos; sus descripciones; la visión abrumadora que el protagonista tenía del mundo. Por lo tanto, es para mí un gran honor hacer esta reseña.


La Historia

La historia gira en torno a Ismael Baruch, un niño judío, de familia pobre y un futuro incierto que suele merodear los puertos y los bares aledaños para matar el tiempo. Sin embargo, desde el principio comprendemos que se trata de un chico inteligente, que aprende rápido y tiene un interés prematuro por lo literario.

A pesar de frecuentar la compañía de ladrones, borrachos, obreros de clase baja y prostitutas, Ismael tiene una sensibilidad especial. Sensibilidad que queda demostrada cuando un hombre borracho, que sufre por amor, le pide al niño que le cante una canción para consolar su tristeza.


Ismael le había seguido. En la sombra se oía el chapoteo del agua del puerto y el chirrido de los barcos próximos. Ismael tocó al borracho con el dedo.
—¿Estás triste?
El otro no le contestaba. Se balanceaba como si fuera un oso y canturreaba por lo bajo una melodía ininteligible.
Acabó por decir, con voz pastosa:
—Cántame, pequeño...
—¿Qué quieres que te cante? —preguntó Ismael.
El otro, sin escucharle, seguía repitiendo:
—Cántame, pequeño, canta...


Barrio pobre judío


El niño le canta. Le canta una canción que él mismo va inventando, y pronto su fama como trovador y poeta comienza a pasar de boca en boca entre las gentes del puerto, quienes se agruparán para escucharle cada noche en los bares. El prodigioso talento de Ismael llegará hasta los oídos mismos de un hombre de la nobleza que también es un poeta y que está enamorado de una mujer de alta alcurnia: una princesa.

El hombre, viendo en Ismael un don único que no debe ser desaprovechado, lo lleva donde la princesa para que ella escuche sus canciones. La princesa queda inmediatamente prendada del talento del muchacho, a quien no tarda en poner bajo su protección, convirtiéndose en una especie de mecenas para él y ofreciéndole un lugar en su palacio a cambio de que él invente poesía solo para ella y su círculo.

Así es como Ismael, el niño prodigioso, empezará a vivir entre lujos y manjares, sin saber que aquel mundo de placeres será el preludio de su perdición como artista....


Mi opinión

Sin duda, esta es una de las historias más bellas y tristes que he leído, y lamento que sea una de las más desconocidas de la autora, porque la prosa de esta pequeña novela tiene una calidad literaria impresionante.

No solo está llena de moralejas inteligentes, sino que el protagonista, Ismael, es un personaje que conmueve y con quien te encariñas de inmediato, ya que además está muy bien trabajado a lo largo de toda la novela. Excelentes también las descripciones del entorno que rodea a Ismael, pues el contraste permanente entre la pobreza y la riqueza es realista y hace que te lo imagines todo.

Me ha encantado como Irene llevó el argumento en sus etapas finales, ya que es muy inesperado y tiene unos párrafos de una belleza arrobadora. Lo mejor de todo, a mi parecer, es el final. Es un final sencillamente impresionante que no dejará indiferente a los lectores.

No puedo contarles más porque arruinaría la reseña y realmente quiero que se animen a leerla. Es una novela corta, parecida a un cuento, y les aseguro que sumergirse en sus páginas será una excelente forma de aprovechar el tiempo.

Inolvidable.


Evaluación personal:

¡Excelente!

Frase para describirla

Pérdida de la Infancia

viernes, 3 de mayo de 2013

Sobre esos lectores pedantes


A ver... lectores pedantes. Supongo que muchos de ustedes conocerán a algunos cuantos. O quizá tú mismo lo seas y no te has dado cuenta o no te importa. Pero ¿qué es un lector pedante? Pues es aquel que siempre hace un alarde excesivo sobre sus conocimientos sobre la literatura. Pero es más que eso: es aquel que cree tener la verdad con respecto al tema. Los lectores pedantes nunca, nunca, nunca, considerarían ningún bet seller como un libro de calidad literaria. Usualmente reprueban la mayoría de las novelas contemporáneas y critican a los lectores que las leen.

Un lector pedante utiliza, con una frecuencia espantosa, palabras rimbombantes. Escupen la berborrrea y a menudo te preguntas si dentro del bolso andarán trayendo un diccionario. Sus opiniones, por alguna razón curiosa, casi siempre difieren del de la mayoría, y preponderan la forma del estilo antes que la historia.

Un lector pedante a menudo no solo es un lector pedante, sino también una persona pedante, de esos que creen ser muy ingeniosos en todo, especialmente en lo que dicen. Porque para un pedante, la palabra -entre más compleja mejor -es su espada; también como un escudo tras el cual intenta aislarse del resto de los pobres mortales que transitan por el mundo en una burbuja de ignorancia.

A los lectores pedantes les gusta leer a los escritores pedantes, pero odian encontrarse con otro pedante en la vida real. No soportan sentir que están ante un igual. Tal vez porque, en el fondo, es el espejo en el que se ven tal cual sol.

Personalmente, detesto a los lectores pedantes. Y nunca me han gustado los escritores, lectores o intelectuales que creen que por el hecho de ser escritores, lectores o intelectuales, merecen estar por sobre los demás, en un podio similar al de bufón catedrático de la corte del arte. Para mí un escritor ya puede ir haciendo la cola para comprar el pan junto al hombre que limpia los retretes. Y cosa curiosa: con quienes he tenido las conversaciones más interesantes es con personas a las que la intelectualidad les importa la octava parte de un champiñón.

Tampoco soporto a los lectores pedantes que creen tener el derecho de aseverar qué es literatura y que no. No me malentiendan: soy un lector muy crítico y hay obras que no me gustan, pero si tengo que reconocer la calidad literaria de un bet seller lo haré sin problemas. De hecho soy un admirador de la saga Millenium y la espectacular obra J.K Rowling.

La pedantería lectora es como un pedo rancio. Es aburrida. Va de la mano con esos libros elitistas de prosa de cartón en el que palabras como "empero" y "verbigracia" parecen ser las palabras más apreciadas. Y de paso, creo que los lectores pedantes son los lectores menos lectores de todos, ya que son los disfrutan la historias menos que nadie.

miércoles, 1 de mayo de 2013

¿Los mejores hérores/heroínas de la literatura? ¡Queremos tu opinión!



El año pasado, en el blog realizamos un top º20 sobre los mejores villanos de la literatura, tomando como referencia las opiniones de muchos lectores. Ahora quiero hacer un nuevo listado, pero esta vez de "Héroes Literarios". 

Con héroe, por supuesto, no me refiero a un personaje perfecto tipo súperman, sino al protagonista/héroe/heróina de la literatura que más les ha gustado en su experiencia lectora, ya sea por sus acciones, sus aventuras, sus luchas internas, su enorme carisma, liderazgo o capacidades especiales.

¡Esperamos sus sugerencias y propuestas! El top será publicado en 2 semanas aproximadamente =D

lunes, 29 de abril de 2013

Sobre cómo Roberto Bolaño me cambió la vida

 
 En un día como hoy, nació Roberto Bolaño. Por supuesto, no refiero al actor que interpretó al Chavo del 8. Y tampoco pretendo con esta entrada hablar sobre la maravillosa prosa y obra de este escritor porque siempre he tenido la impresión de que Bolaño no es un escritor para recomendar; no es ese tipo de escritor que les gusta a todos. A Bolaño hay que descubrirlo. Hay que asimilarlo. Adentrarse en su mundo es como probar por primera vez el vino, y si te haces adicto al "vino de su prosa", ya estás completamente bolañizado.
 
Pero mi relación con Bolaño es especial.
 
Por aquellos días la mayor parte de lo que leía, escuchaba, veía y pensaba tenía el sabor de la mierda seca. Fue una época algo tormentosa de mi juventud. No tenía ganas de nada. Todas mis aspiraciones me parecían vacías y el mundo demasiado hipócrita me daba rabia. Más de lo normal.
 
Mis días autistas parecían estar al borde de la fase más oscura: la desesperación. Y entonces, una tarde, caminando por las calles de esta ciudad inasible y engañosa llamada Santiago, entré a una librería para relajarme. Quería comprar un libro específico, recuerdo, pero no recuerdo qué libro era. Quizá nunca lo recuerde.
 
Y entonces allí estaba aquel muchacho de chaqueta de cuero roja con su mirada absorta; absorta en un libro de cubierta roja.
 
"No tengo dinero" suspiró con una sonrisa cuando me pilló intentando leer el título de la portada. Los detectives salvajes, se llamaba.
 
"¿Es bueno?" le pregunté.
 
"Tan bueno que muchos lo odian a muerte" me dijo él.
 
Charlamos un rato y luego se fue. Miré los títulos del escritor y elegí comprar el más barato: un libro de cuentos titulado "Llamadas Telefónicas". Con el libro en mano, partí derechito a la plaza a comprobar por mí misma por qué aquel escritor de culto había conquistado a tantos lectores.
 
Fue amor a primera vista. O a primera leída.
 
Eran los cuentos más originales que había leído nunca. Quizá solo Cortázar o Chéjov lo igualaban. Pero Bolaño no escribe como Cortázar ni como Chéjov. Su prosa tiene una impronta única, que no sigue las reglas de la literatura ni mucho menos del cuento definido como tal.
 
Leer un cuento de Bolaño fue para mí como leer una pequeña novela. O un estracto íntimo de la vida de alguien.
 
Y con Bolaño me sucede una cosa extraña: no me importa qué historia me va a contar ya que son sus personajes los que me hipnotizan. Los personajes de Bolaño, que podrían ser cualquiera de nosotros, tienen ese no sé qué que hace que quieras saber todo de ellos.
 
Mi relación con Bolaño es especial. Un poco platónico o un poco de todo. Ya no soy el mismo que era antes de leerle. Bolaño es para mí el escritor maldito más bendito de Latinoamérica. Y si hay un lugar que sabe sobre escritores malditos, ese es el continente Americano.
 
Gracias, Roberto.
 

 

 

 
LOS PERROS ROMÁNTICOS

En aquel tiempo yo tenía veinte años
y estaba loco.
Había perdido un país
pero había ganado un sueño.
Y si tenía ese sueño
lo demás no importaba.
Ni trabajar ni rezar
ni estudiar en la madrugada
junto a los perros románticos.
Y el sueño vivía en el espacio de mi espíritu.
Una habitación de madera,
en penumbras,
en uno de los pulmones del trópico.
Y a veces me volvía dentro de mí
y visitaba el sueño: estatua eternizada
en pensamientos líquidos,
un gusano blanco retorciéndose
en el amor.
Un amor desbocado.
Un sueño dentro de otro sueño.
Y la pesadilla me decía: crecerás.
Dejarás atrás las imágenes del dolor y del laberinto
y olvidarás.
Pero en aquel tiempo crecer hubiera sido un crimen.
Estoy aquí, dije, con los perros románticos
Y aquí me voy a quedar.



Ya son 100 seguidores en el blog. ¡Muchas gracias a todos! =D

viernes, 26 de abril de 2013

Bonsai - Alejandro Zambra


Dije hace un tiempo que empezaría a publicar reseñas de novelas cortas. Comencé con "El Baile", de Irene Nemirovsky, luego con "El Cuaderno Rojo", de Paul Auster, y hoy les traigo mi apreciación sobre esta pequeña y original historia. Una historia sobre la soledad, los libros... y un Bonsai.



Bonsai es la primera novela publicada por Alejandro Zambra, un joven novelista chileno que a mí no me sonaba de nada. Sin embargo, algo en la portada -quizá porque fuera de anagrama, editorial que siempre es para mí sinónimo de calidad- o el mero título, tan simple, pero efectivo, logró capturar mi atención. 

La novela empieza así:


Al final ella muere y él se queda solo, aunque en realidad se había quedado solo varios años antes de la muerte de ella, de Emilia. Pongamos que ella se llamaba o se llamaba Emilia y que él se llama, se llamaba y se sigue llamando Julio. Julio y Emilia. Al final Emilia muere y Julio no muere. El resto es literatura:



Soy de esos lectores a quienes les atrae bastante el tipo de historias que comienzan contándote el final, como el Túnel, de Sábato. Hay algo intrigante en eso; un plus definitivo que hace que quieras seguir leyendo. Dices... "¡Eh! ¿Por qué pasó eso? ¿Cómo es que llegó a ocurrir tal cosa?".

En este caso, Bonsai extendió sus ramas invisibles y no dejó que despegara mis ojos de sus páginas hasta que acabé de zamparme toda la historia. No tardé más de dos horas. Quizá menos. Es una novela que transcurre en 94 páginas y ya ni siquiera sé si es realmente una novela. No parece ni novela ni cuento. La experiencia ha sido extraña.

Tan extraña que incluso me resulta difícil hablar de la historia, porque es como si la historia hubiera decidido jugar con mis sentidos, embotándome. ¿Mi opinión? Pues que he quedado encantado. Muy satisfecho, en realidad. Pero como esto es una reseña voy a intentar explicar un poco de qué va este libro.


La historia gira en torno a dos personajes indefinibles: Julio y Emilia. Ambos, estudiantes de literatura, viven un romance muy intenso y luego, por azares del destino, se separan. También resulta que Julio y Emilia se mienten mutuamente para dejar fascinado al otro, y eso solo el lector llega a saberlo.

Pero, se preguntarán... ¿por qué Bonsai? Pues porque años después, mientras Julio vive su solitaria existencia intentando entender qué fue lo que perdió, recuerda que mientras estuvo con Emilia, ambos habían decidido cuidar de una plantita. "Si la plantita muere, es porque nuestro amor no es tan fuerte", le había dicho ella. 

Y Julio, ahora solo y atrapado en el pasado, decide que dedicará sus días a ver crecer un bonsai, el que cuidará con un esmero casi obsesivo al tiempo que escribe un libro. Solo que él apenas es consciente de que la historia que ha decidido escribir -inspirada por un escritor al que conoció- es su propia historia, pero con los nombres de los personajes cambiados. Asistimos entonces a la soledad de Julio mientras Emilia, como un fantasma, va apareciendo de tanto en tanto como un mero recuerdo.

Un recuerdo que a veces resulta amargo.

El libro me ha gustado bastante. Tal vez porque el enfoque me pareció muy original o porque los personajes resultan entrañables a su manera. Ambiguos y entrañables. La historia en sí misma es como un suspiro; un retazo. Delicada y frágil también. Tan frágil como lo es un Bonsai. Y cuando llegas al final sientes como si el autor te hubiera ocultado lo más importante. Me sigo preguntando qué es. 

Acerca del estilo, es un estilo simple, aunque poético a su manera. Con una profundidad extraña y siniestramente conmovedora, por lo que no puedo asegurar que sea una historia que vaya a gustar a todo el mundo. Claramente, no es para bet seller.

Y es que el autor no me parece que haya escrito esta historia con la idea de impresionar a nadie, lo cual es una cosa muy interesante. Como ya dije antes, ni siquiera sé si considerar a Bonsai una novela corta o un cuento largo. Recomendado queda, de todas formas. Habrá algunos a quienes les guste y otros a quienes no. Pero a mí me ha parecido una pequeña joyita y pretendo leer más cosas que haya publicado este autor.


Curiosidades: el año pasado, el director de cine Cristián Jiménez llevó la historia de Bonsai al cine. Me he visto la peli y he quedado muy satisfecho. Realmente merece la pena verla. Aunque, por supuesto, no es para amantes de la ciencia ficción y la acción.




 Valoración:

Muy Bueno

Palabra para describirlo:

Soledad

jueves, 25 de abril de 2013

Pequeños placeres literarios (y no tan literarios)

Fotografía de Kristýna Hladíková

Todos los lectores -la mayoría de nosotros- tenemos ciertos vicios y caprichos con respecto al acto de leer. Para mí, esos caprichos son ciertamente indispensables; le dan juego a mi pasión. Y no solo transforman mis lecturas en un encuentro mucho más íntimo y divertido, sino que también hacen "literaria" mi forma de transitar la vida. Placeres nimios. Vicios inevitables. 

En mi caso, son los siguientes:

  • Planear lecturas específicas para el invierno.
  • O el verano.
  • Tener algo a mano que beber. Muchas veces, las páginas de mis pobres libros acabarán con la huella de este vicio.
  • Subrayar las frases que me gustan. Vicio no compartido por muchos. Pero a mí sencillamente me encanta reencontrarme con esas frases subrayadas cada vez que vuelvo a releer un libro.
  • Oler el dichoso libro.
  • Seleccionar la música para cada lectura.
  • Leer en el autobús, pero en el asiento del fondo.
  • Leer en la Universidad y no sentirme culpable por no atender la clase.
  • Quedarme absorta en una frase o párrafo que me pilló por sorpresa y querer comentarlo luego con alguien.
  • Meter más de un libro en mi bolso, a pesar de saber que quizá no tendré el tiempo ni la oportunidad de leerlos.
  • Terminar un libro y empezar inmediatamente otro.
  • Dejarme enamorar por un personaje y olvidar que no existe en la realidad.
  • Leer acurrucada en un sillón, preferentemente acompañada por algún animal felino de estómago cálido.
  • Volver a dejarme seducir por un libro que ya había leído antes. Esta vez, descubriendo detalles asombrosos que antes pasé por alto.
  • Dedicar una tarde entera solo para leer.
  • O desvelarme leyendo. Mis posteriores ojeras serán motivo de orgullo.
  • Leer en voz alta.
  • Identificarme con un personaje y no poder sacarlo de mi mente durante el tiempo que dura la lectura de su historia. A veces, este personaje se quedará para siempre conmigo.
  • Leer un libro infantil y emocionarte.
  • Leer el libro y solo después ver su adaptación audiovisual.
  • Inspirarme con la lectura.
  • Contemplar mi biblioteca personal como si de una exposición de arte se tratara.
  • Abrir un libro al azar y leer la página que apareció, buscando la respuesta a una pregunta jamás formulada.
  • Leer y sentir que no estoy solo/a.
  • Simplemente... leer.


Sí, he vuelto al blog =) Gracias por sus comentarios y su paciencia! De ahora en adelante pretendo publicar con bastante asiduidad. Hay muchos libros de los que quiero hablar. Muchos temas que comentar. Muchas películas e ilustradores que recomendar.

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