jueves, 22 de marzo de 2012

El temor de un hombre sabio- Patrick Rothfuss


Hace dos semanas ocurrió uno de los hechos literarios más importantes en lo que va del año: la publicación en mi país de “El temor de un hombre sabio” (exagerado, lo sé, pero lo estaba esperando desde hace seis meses). Apenas vi que estaba a la venta en la página web de mi librería favorita fui a comprarlo. Sin pensármelo siquiera.
          
Luego de una lectura atenta, aquí va mi reseña…


Datos técnicos del libro:

Editorial: Plaza & Janés
Autor: Patrick Rothfuss
Fecha de edición: 2011
Número de páginas: 1190

La historia…


Comenzamos el segundo día de la narración de Kvothe en el mismo punto donde quedamos en “El nombre del viento”, con el protagonista en la Universidad e intentando paliar los múltiples problemas que aquejan su joven vida. Sigue su escasez de dinero, su extraña relación con Denna y sus problemas con Ambrose y algunos profesores de la Universidad.


Durante los primeros centenares de páginas, Rothfuss se dedica a pulir algunos rasgos de Kvothe y, sobre todo, a darle más importancia a algunos personajes que ya nos había presentado en el libro anterior, como Will y Sim (los únicos amigos de Kvothe en la Universidad), el profesor Elodin, Fela y Devi.


Sin embargo, todo cambia cuando Kvothe se ve obligado a dejar la Universidad y a emprender un viaje en busca de un mecenas. Con este propósito, llega a Severen, el hogar del maer Alveron, un noble aún más poderoso y más rico que el rey de Vintas. Como en un trabajo de relojería, Kvothe debe ganarse el favor del maer a punta de trabajos que requieren de toda su astucia. Y justo cuando todo va viento en popa, Alveron decide nombrar al joven el líder de una partida de mercenarios que tienen que buscar y matar a unos bandidos.


Sintiéndose incapaz de cumplir dicha misión, pero incapaz también de rechazar la tarea, Kvothe debe partir nuevamente, esta vez hacia las profundidades del bosque de Eld. En esta nueva travesía conoce a Tempi, un mercenario adem que le muestra, al principio de forma reticente, su complicada cultura. Sin embargo, este acto generoso tendrá consecuencias complejas, por lo que Kvothe debe acompañar a su nuevo amigo a dar las explicaciones correspondientes a los líderes adem.


Todo esto, aderezado con una visita al mundo de los fata (y unos encuentros bastante interesantes con Felurian), varios cardenales, humillaciones, la búsqueda persistente del nombre del viento y de la ubicación de los Amyr y los Chandrian.

 Rothfuss Patrick en su espacio de trabajo

El libro…


Siendo objetivos, la historia parece avanzar bastante poco. No me malinterpreten. Suceden cosas, la mayoría bastante interesantes, pero al terminarlo es imposible no preguntarse sobre la envergadura del próximo libro. Por decirlo de alguna manera, es probable que no sean tres libros los que compongan la historia de Kvothe, sino unos cuantos más… (por mí, no hay problema con eso)


A pesar de que Rothfuss se dedica a cada etapa de la historia sin prisas, el libro no se hace pesado y, aunque esperaba ciertos episodios con un ansia especial, disfrute cada momento.


En cuanto al estilo narrativo, el autor mantiene ese toque casi poético, logrando que ciertos párrafos e incluso capítulos enteros sean un verdadero placer al paladar literario. Con respecto a esto, lo que logra Rothfuss es verdaderamente una hazaña que no suele encontrarse a menudo en este tipo de libros, donde la narración trepidante y en ocasiones excesivamente práctica es la tónica. 


En este caso, sin embargo, el autor logra que el libro sea un equilibrio perfecto entre una narración épica y una trova. Esto, sin duda, gracias a la voz siempre musical de Kvothe.


Los personajes…


Aunque Kvothe, como protagonista y narrador, sigue siendo el eje central de la historia, una de las más grandes diferencias entre este y el libro anterior es que hay un mayor trabajo de los personajes secundarios. 


Si en El nombre del viento vimos una sucesión rápida de personas que tarde o temprano se quedaban en la sombra de Kvothe, en El temor de un hombre sabio Rothfuss se tomó el tiempo de tapizar su historia con personajes que, además de ser necesarios, son realmente muy interesantes.


Si tuviera que destacar unos cuantos serían Will y Sim, los amigos inseparables de Kvothe en la universidad y, en varios momentos, un apoyo imprescindible para el joven y su problemática vida. También Vashet, la mercenaria adem que toma como pupilo a Kvothe durante su estadía en ademre. Y por último Elodin, el maestro nominador de la Universidad y que provoca verdaderos dolores de cabeza a nuestro querido protagonista (este es, a mi juicio, un personaje realmente fascinante).


Conclusiones…


Es una digna continuación de El nombre del viento, aunque, como se dijo antes, uno queda con la impresión de que la historia no avanza demasiado. Sin embargo, este libro parece contener pequeños detalles que serán trascendentales en lo que está por venir, aunque a primera vista puedan parecer prescindibles. Por eso éste, el segundo día de la narración de Kvothe, debe ser leído con la máxima atención.


Lo he disfrutado muchísimo.


Mi valoración: Excelente


Lo mejor: el estilo de escritura que se mantiene y el trabajo de los personajes secundarios.

Lo peor: quizá lo lento que avanza con relación a las expectativas generales

Primer párrafo:

"Amanecía. En la posada Roca de Guía remaba el silencio, un silencio triple"

Frases memorables:

"La música existe para cuando fallan las palabras"

"Amamos lo que amamos. La razón no entra en juego. En muchos aspectos, el amor más insensato es el amor más verdadero. Cualquiera puede amar algo por algún motivo. Eso es tan fácil como meterse un penique en el bolsillo. Pero amar algo a pesar de algo es otra cosa. Conocer los defectos y amarlos también. Eso es inusual, puro y perfecto.”

“Un largo tramo de camino te enseñará más sobre ti mismo que cien años de silenciosa introspección.”

”Y recuerda, hay tres cosas que todo hombre sabio debe temer: la tormenta en el mar, las noches sin luna y la ira de un hombre amable"

miércoles, 21 de marzo de 2012

Benjamín Lacombe- Ilustrador de libros


Me encanta la ilustración, y en este blog publicaré mucho sobre artistas que, en vez de escribir sus historias, las dibujan. Así que hoy, con vuestro permiso, quiero hablar un poquito de unos de mis ilustradores favoritos y gran inspirador actual: Bejamín Lacombe.

Benjamín Lacombe es un ilustrador y escritor francés nacido en París. Es bastante joven (tiene 29 años) y trabaja en libros infantiles y cómics desde que se graduó de la universidad. Benjamín estudió artes plasticas y mientras estudiaba realizó algunos trabajos en estudios de animación antes de lanzarse como artista de publicidad. De hecho tenía apenas diecinueve años cuando editó su primer cómic, alcanzando un  inmediato prestigio.Finalmente, Benjamín descubrió su nicho: ilustrador de historias infantiles (y no tan infantiles)

Su exitoso lanzamiento en Estados Unidos gracias al sello Walker Books convirtió a Lacombe en una celebridad en el mundo editorial, sobre todo desde que Times Magazine destacó Cerise Griotte como uno de los diez mejores libros para niños publicados en 2007 (párrafo extraído de www.cineyletras.es)


Benjamín tiene un estilo único, que a pesar de recordarnos un poco a los mundos creados por Tim Burton y Goré, se mantiene siempre en la misma línea. Lo mejor es que si bien Lacombe ha ilustrado cuentos tradicionales como Blanca Nieves, estos conservan su originalidad inicial, es decir, la tragedia que a Disney no le parecía muy buena idea colocar en sus películas.

Benjamín se declara a sí mismo un "Rompedor de Modas". Él siempre intenta ser fiel a sí mismo, sin dejarse llevar por lo que "comercialmente" les gusta a los niños.

Todas sus ilustraciones, sin excepción, me fascinan. Tienen un halo de belleza romántica del siglo XIX y una natural elegancia. A veces incluso tengo la impresión de que sus personajes tienen vida. Que me observan desde sus páginas e intentan contarme algo con sus propios labios. Lacombe tiene, por otra parte, un gusto especial por dibujar mujeres, lo cual queda en evidencia en casi todas sus ilustraciones. Al parecer, la figura femenina le inspira muchísimo.


Para los que hayan leído el libro La mecánica del Corazón, del escritor Mathias Malzieu, pues han de saber que la ilustración de la portada está hecha por Benjamín Lacombe, asi como la portada de los otros dos libros que sacó: "La alargada sombra del Amor" y "Metamorfosis en el Cielo"

Personalmente, de todos sus libros ilustrados, yo recomiendo muchísimo Los amantes Mariposa, y ahora estoy con ansias por leer Cuentos Macabros, su adaptación de algunos clásicos de Edgar Allan Poe.


Sin añadir más, pongo acá una entrevista que le hicieron el la página www.aviondepapel.tv, además de algunos de sus trabajos.



ALGUNAS DE SUS LUSTRACIONES...




En el café de la juventud perdida- Patrick Modiano



Tengo una predilección especial por los cafés. Me gusta el ambiente que se respira en ellos, y en mi ciudad (Santiago) hay bastantes, aunque por lo general la mayoría de la gente pasa de largo y no repara demasiado en ellos. Para mí constituyen un refugio donde leer tranquilamente, escuchar buena música o escribir.

Por eso siempre me llaman la atención los libros sobre cafés, por lo que ha sido una genial experiencia adentrarme en la historia de este autor que no conocía y que gracias a Carol, del blog http://10-15saturday-night.blogspot.com, pude conocer. Pueden leer su reseña AQUÍ


Datos ténicos del libro:

Editorial: Anagrama
Autor: Patrick Modiano
Fecha de edición:2007
Páginas:131


Ahora vamos a mi reseña...

La historia...

Es difícil definir la historia, porque En el café de la juventud perdida hay un estilo argumental y narrativo bastante atípico.

La historia se desarrolla en París y comenzamos con un genial párrafo donde un hombre del que jamás sabemos su nombre describe al café Le Condé y a una joven muchacha a la que todos llaman Louki, aunque no es ese su verdadero nombre. Según sus propias palabras, ella era una especie de misterio y parecía estar huyendo de algo, como si aquel café fuera su refugio.

En el café Le Condé suelen juntarse particulares individuos que van desde escritores malditos, poetas, artistas, fotógrafos y otros personajes con extrañas aficciones como ir anotando en un cuaderno la hora y el nombre de todos aquellos que pasan por aquel café.

Pero la novela no solo nos cuenta sobre el ambiente de Le Condé, sino que nos interna en el misterio de Louki, una joven que se convirtió en un enigma para todos y que marcó la vida de muchas personas. ¿Qué pasó con ella? ¿Por qué y de qué huía? Ese es la intriga que nos invita a conocer la novela.

El libro...

Lo curioso es nunca sabes quien es Louki en verdad hasta que llegas al clímax de la novela. Hay una atmósfera de nostalgia, confusión y amor entorno a ella, y a todos los narradores en primera persona que van conformando los capítulos del libro la han conocido.

El primer y el segundo narrador, por ejemplo, intentan averiguar que pasó con ella. Mientras que hay un capítulo en que la voz narrativa es la de la propia Louki.

A mí los libros me pueden seducir por dos cosas: la complejidad de la historia o la belleza literaria de la narración. Si una novela tiene una de estas dos características para mí se convierte en una obra maestra (lo cual es difícil) En este caso, En el café de la juventud perdida impera la narración exquisita del autor.

Es ese tipo de libro que, no importa la historia que te cuente, te atrapará por la poesía de sus palabras y la música que logra transmitir sin que apenas lo notes. A mí me pasa con Borges, Javier Marías, Thomas Eloy Martinez, Zafón, Rotfuss Patrick, Saramago, Cornelia Funke y Pessoa. Y estoy feliz de haber encontrado a un escritor que sepa narrar con belleza y elegancia.

El libro, por otra parte, es corto. Te lo lees de una sentada. Sin embargo, yo recomiendo leerlo lentamente, saboreando sus palabras, ya que aunque no lo parezca no es una novela tan fácil de entender o de definir. La historia de Louki y los hombres que la conocieron en aquel café se desarrrolla de forma lenta y es preciso absorverla bien para comprenderla.

Los personajes...

Los personajes son complicados de definir, ya que cada capítulo de la novela es narrado por un personaje distinto, todos con sus propias impresiones de Louki y tormentos interiores. Yo no los consideraría a todos complejos, a excepción de Louki y Roland, que es en quienes se sostiene la historia. Los demás están ahí para darle voz al pasado de Louki, uno que ni ella misma podría haber definido tan bien.

Curioso es que todos los personajes son melancólicos e algo inseguros. Al final me di cuenta de que no era solo Louki quien estaba perdida en el mundo, ahogada en una vida sin sentido para ella, sino todos los que concurrían a aquel café.

Y más curioso aun: todos terminan perdiendo algo.

Notas como realmente van perdiendo su juventud, siempre mirando hacia el pasado y hacia lo que podria haber sido. Me parecieron personajes delicados, no tan bien perfilados como a mí me habría gustado, pero a quienes puedes diferenciar perfectamente al introducirse en sus mentes.

Louki y Roland son, sin dudas, los mejores personajes. Ambos enamorados a su manera del otro; ambos intentando buscar un rumbo, un destino. Me gustó mucho la relación de ellos.

Conclusiones...

Definitivamente no es una novela para cualquiera. No hay acción ni una línea argumental tan asidua. El autor tiene un estilo muy personal y a veces hay momentos en los que llegas a perderte. Como mencioné antes, la novela seduce por la belleza de su narración y porque, tras llegar al final, no te deja indiferente. Yo la recomiendo a todos aquellos que les gusten las historias sobre la memoria, que invitan a la reflexión personal y se desarrollan en los bellos pasajes del viejo París de los años 60.

A mi, cuentos aparte, me ha encantado y pretendo leer todas las obras de este galardonado autor.



Mi valoración personal: Bueno

Lo mejor: su belleza narrativa

Lo peor: podría haberse trabajado más a algunos personajes

Primer párrafo del libro:

"De las dos entradas del café, siempre prefería la más estrecha, la que llamaban la puerta de la sombra. Escogía la misma mesa, al fondo del local, que era pequeño. Al principio, no hablaba con nadie; luego ya conocía a los parroquianos de Le Condé, la mayoría de los cuales tenía nuestra edad, entre los diecinueve y los veinticinco años, diría yo. En ocasiones se sentaba en las mesas de ellos, pero, las más de las veces, seguía siendo adicta a su sitio, al fondo del todo."

Frases memorables:

"Nuestro encuentro, cuando lo pienso ahora, me parece el encuentro de dos personas que no tenían raíces en la vida. Creo que los dos estábamos solos en el mundo."

"No hay mejor sistema para que desaparezcan los fantasmas que mirarles a los ojos."

"A veces nos acordamos de algunos episodios de nuestras vidas y necesitamos pruebas para tener la completa seguridad de que no lo hemos soñado."
 

"Cuando de verdad queremos a una persona, hay que aceptar la parte de misterio que hay en ella... porque por eso es por lo que la queremos, ¿verdad, Roland?" 

sábado, 17 de marzo de 2012

El prisionero del Cielo- Carlos Ruiz Zafón


Editorial: Planeta
Autor: Carlos Ruiz Zafón
Páginas: 379
Fecha de edición: 2011

Era uno de los libros que estaba ansiando leer, ya que sigo de forma prolífica las obras de este autor. Sin embargo, ya antes de que la novela saliera a la venta, me llevé una ligera decepción: Daniel y Fermín volvían a ser protagonistas.

Creo que cuando Zafón dijo que haría una serie de cuatro libros relacionados con el Cementerio de los Libros Olvidados, yo lo malinterpreté: no eran libros tan independientes entre sí como yo creía, sino una especie de "saga". Exactamente. Una saga en la que nos encontraremos siempre con los mismos personajes, lo cual no sé si me parece tan emocionante como yo creía. La verdad, esperaba que la tercela novela de esa Barcelona gris tuviera a otro personaje de protagonista. Ojalá una mujer, pensaba entre mí. Pero bueno, aun asi, igual no iba a dejar de leerla por eso.

Escriba lo que escriba, Zafón siempre me atrapa, porque su talento con las palabras es innegable. Ahora vamos a la resea...

La historia....

Partimos con la acogedora librería Sempere e Hijos, en plena época navideña. El padre de Daniel se lamenta por las malas ventas mientras Fermín anda de aquí para allá con aire inquieto, ya que se acerca el día de su boda con Bernarda. Por otro lado, el hijo de Daniel y Beatriz es aun un bebé y ambos llevan una tranquila vida de casados.

Un día, Daniel está en la librería solo cuando aparece un hombre extraño que cojea. A Daniel enseguida le provoca un acceso de desconfianza, pero su sorpresa aumenta cuando el hombre le compra la novela El conde de Montecristo por el triple de su valor y se lo dedica a Fermín Romero de Torres. El hombre que, según él, "resucitó entre los muertos", y a quien está buscando.

Cuando el hombre se marcha, Daniel lo sigue, pero no termina por averiguar nada interesante, por lo que cuando Fermín aparece en la librería decide interrogarlo y preguntarle si conoce a aquel individuo. La reacción de Fermín sorprende a Daniel, pero acepta finalmente contarle la historia.

La historia de cuando estuvo encerrado en Montjiuc, en plena gerra civil española, y conoció al hombre que le ayudó a escapar de prisión: David Martin.

El libro...

Como ya es común en las novelas de Zafón, El prisionero del Cielo tiene una estructura que mezcla lo metafórico, las palabras rimbombantes y una serie de personajes muy humanos, pero intrigantes. También conserva ese hermoso estilo de narración gótica, aunque no ostenta tantas atmósferas fascinantes como en los anteriores libros del autor, lo cual eché un poco de menos. Es algo más costumbrista y luminoso, lo cual hace un gran contraste entre El juego del Ángel, novela anterior del autor.

La novela tiene dos tiempos: el presente y el pasado que narra Fermín. Por un lado tenemos a Daniel preocupado porque su esposa Beatriz le esté siendo infiel con su ex-prometido después de encontrar una carta de este en el bolsillo de su abrigo. Y por otro lado estamos con Fermín y su terrible estadía en la prisión. Allí también conocemos a otros presos entre los que se encuentran el hombre misterioso que aparece en la librería Sempere buscando a Fermín y que es su compañero de celda, un revolucionario bastante huraño y petulante. Pero entre ellos también está David Martín, protagonista de la novela anterior de Zafón, El juego del Ángel, y el escritor "loco" que a todos los presos les cae bien por su singular personalidad y por el que Fermín siente una automática simpatía.

Por último está Mauricio Valls, el director de la cárcel y, en mi opinión, el mejor personaje nuevo que Zafón introduce en esta entrega por su personalidad realista y porque es fácil odiarlo.

Este libro es una especie de paréntesis en el que se juntan aspectos tanto de La sombra del Viento (el pasado de Fermín) y El juedo del Ángel (donde sabemos lo que pasó con David Martin) Sin embargo, salvo por la historia de Fermín en la cárcel hasta su huída final, el libro parece más una historia a medias que una historia completa. Pero no a medias como esos libros que forman parten de una saga, sino como si el autor no hubiera sabido realmente qué publicar y al final hubiera decidido dejarlo como estaba.

Cabe destacar, sin embargo, el homenaje que Zafón le hace al Conde de Montecristo y como se ocupa de darle a Daniel un protagonismo aparte, donde vivimos su inseguridad como padre primerizo y finalmente mostrando una faceta nueva que no le vimos en La sombra del Viento: el odio y el deseo de venganza. Aspecto que se deja, claramente, para la próxima entrega.

Admito que el libro me lo leí en dos días más por las ganas de saber cuando iba a pasar algo que por la historia en sí, ya que tengo la seguridad de que si Fermin y David Martin no hubieran sido los personajes principales en el castillo de Montjuic, la historia sería bastante simple y el único personaje que rescataría sería el del director, Mauricio Valls.

 Los personajes...

Poco puedo decir de los personajes, ya que aparecen muy pocos nuevos. Me gustó, sin embargo, como Zafón se ocupó de Daniel y Bea. Me pareció sumamente realista su relación matrimonial.

El personaje que más me gustó fue Mauricio Valls, ya que representa fielmente el retrato del intelectual elitista que aspira a ser un escritor de calidad, pero que en el fondo ansía ser como esos autores que desprecia, en este caso, David Martin, alguien que escribe más para el pueblo, creando historias emocionantes que llega a mucha gente por su estilo folletinesco. La envidia de Mauricio por David llega a ser algo casi obsesivo. Por un lado dice que Martin es un pésimo escritor mientras, secretamente, le obliga por medio de chantajes a escribirle una novela a cambio de no hacerle daño a Isabella, su gran amiga y también la madre de Daniel.

Mauricio es un hombre que odia su cargo, pero que al mismo tiempo es frío, arrogante y carente de piedad. Para él la gente humilde, los incultos y los presos son calaña, y los mira a todos por sobre el hombro. Pero también es envidioso y resentido. Es ese tipo de individuo que escala como araña en la sociedad para conseguir un sitio cómodo en el que dar rienda suelta a sus caprichos.

De Fermín, como personaje, descubrimos más bien poco. No sentí que conocía más de él salvo por dos datos imporantes: sabemos cómo se convirtió en el guardían del Cementerio de los libros Olvidados y que su presencia en la vida de Daniel fue y será fundamental para unir las cuatro novelas finales de la saga y en la que Daniel Sempere, con toda seguridad, será el causante final.

Conclusiones...

De todos los libros de Zafón- y eso incluye sus novelas juveniles-, este ha sido el que menos me ha gustado. Casi sentí que me estaba tomando el pelo.

La novela en todo momento me dio la sensación de haberse publicado de manera apresurada. Hubiera estado mejor incluir todo esto en la próxima entrega y disfrutar de un libro completo, con una historia con principio, desarrollo y final como Dios manda. El prisionero del Cielo, sin embargo, carece de un hilo argumental estable y son poquísimas las escenas en que te emocionas o estás entusiasmado por ver que va a ocurrir.

Leer El prisionero del Cielo para mí fue como ver una película en la mitad, perdiéndome su principio y su final.

De hecho, las partes más significativas, en mi opinión, aparecen al final, con la entrada de un nuevo personaje (Sofía) y la obsesión por Daniel de saber que pasó con Mauricio Valls, por quien siente un odio desmedido tras saber lo que hizo con su madre. Es justo ese punto en la novela donde más te quedas por las ganas de saber que pasará, pero ¡sorpresa! Para saberlo, debes esperar a que salgala próxima entrega.

A pesar de eso, la novela atrapa, sin dudas. Zafón conserva su magistral escritura en todo momento y el libro nos ayuda a comprender un poquillo el ambiente de miedo y desesperación que se vivía en la época de la guerra civil española.

Mi valoración: Podría ser mejor

Lo mejor: los últimos capítulos

Lo peor: parece un libro a medias

Primer párrafo del libro:

"Siempre he sabido que algún día volvería a estas calles para contar la historia del hombre que perdió el alma y el nombre entre las sombras de aquella Barcelona sumergida en el turbio sueño de un tiempo de cenizas y silencio. Son páginas escritas con fuego al amparo de la ciudad de los malditos, palabras grabadas en la memoria de aquel que regresó de entre los muertos con una promesa clavada en el corazón..."

Frases memorables:

"A veces se cansa uno de huir- dijo Fermín-. El mundo es muy pequeño cuando no se tiene a donde ir"

"Las gentes con el alma pequeña siempre tratan de empequeñecer a los demás."

viernes, 16 de marzo de 2012

Matilda - Roald Dahl



Editorial: Alfaguara Juvenil
Autor: Roald Dahl
Año de edición: 1988
Páginas: 230

Creo que la mayoría de la gente sabe quien es Matilda. 

O al menos tienen una noción básica de ella gracias a la preciosísima película que de seguro a todos nos encantaba ver en nuestra infancia cuando la pasaban por televisión. Admito que yo vi primero la película, pero leer su versión literaria era algo que no podía dejar pasar. Por otra parte, los libros de Dahl me fascinan, simplemente. Creo que es un genio de la literatura infantil.Me gusta porque el autor jamás pretende ser moral y tiene un gran sentido del humor, al tiempo que crea personajes entrañables.

Ahora vamos a la reseña...

La historia...

Matilda es una niña de cinco años cuya familia no sabe apreciarla. De hecho, la tratan como a un incordio molesto y por lo tanto sus padres jamás se percatan de que su hija es brillante. Una niña anormalmente inteligente que aprendió a leer por su cuenta a los dos años y hace asombrosos cálculos matemáticos sin ningún esfuerzo.

El contraste entre Matilda y su familia es abismal. Mientras que ella es educada, humilde y con una sed de conocimientos insaciable, ellos son groseros, egocéntricos y superficiales, siempre pendientes de absurdos programas de televisión. El padre de Matilda, un engañoso vendedor de coches de segunda mano, es el peor. Siempre la desprecia, buscando motivos para castigarla e imponerle su ridícula autoridad. La madre es una mujer boba y superficial que en vez de preocuparse por el bienestar de sus hijos, prefiere gastar el tiempo jugando al bingo o arreglándose en exceso.

El único normal es su hermano. Un chico común y corriente que si bien no trata mal a Matilda, tampoco se preocupa por ella.

Este contraste, sin embargo, es lo divertido de la historia.

Como es inteligente, Matilda decide "castigar" a sus padres jugándoles ingeniosas bromas, como meter un loro parlante dentro de la chimenea de la casa o echarle pegamento al sombrero de su padre. Según ella, eso les enseñaría una lección de humildad.

Matilda, que se había educado sola devorando los libros que sacaba de la biblioteca de su ciudad, deseaba ir a la escuela, pero sus padres, ocupados en sus cosas, no la mandaban. El día en que por fin sus padres la matriculan en la escuela, Matilda conocerá a la terrible y cruel directora, la srta. Trunchbull, y a su maestra, una mujer dulce que se preocupa por los niños. La srta. Honey. Pero la directora es una mujer que odia los niños, lanzándolos por las ventanas o intimidándolos cada vez que tiene la oportunidad.

Un día Matilda descubre que tiene poderes telequinésicos, y cuando conoce la historia que hay entre su adorada maestra y la directora, decidirá utilizar sus nuevas habilidades para castigar a srta.Trunchbull y devolverle a la srta. Honey su felicidad perdida.

El libro...

Este libro tiene tres cosas a su favor: su gran sentido del humor, la atrapante historia y, sobre todo, su entrañable personaje. Matilda es simplemente genial.

Por otro lado, reitero mi creencia de que Roald Dahl sabía muy bien lo que les gustaba leer a los chicos. Nunca intenta ser moral ni jamás es aburrido. Hay diálogos y reflexiones del narrador que te hacen reír mucho, y son bastante ingeniosos. Incluso la propia Matilda le dice a la bibliotecaria en referencia a Las crónicas de Narnia: "Es un libro muy bueno, pero le falta humor. A los niños nos gusta que nos hagan reír"

La historia es simplemente preciosa. Aunque la narración es bastante sencilla y no se anda con rodeos, resulta absorbente y muy original, ya que hay capítulos en los que el autor pone escenas de otros niños de la escuela mientras que Matilda es un mero expectador.

Destaco también al narrador tras la historia, ya que a veces, como un intruso, se mete para dar su opinión, lo cual resulta ser bastante divertido.

Para terminar con el análisis argumental, me iré en una conclusión profunda: el autor acusa, con esta historia, a la sociedad machista de aquel entonces. En el libro la madre de Matilda es la típica sometida al marido, boba y solo preocupada por arreglarse. Y el padre con su hijo mayor, Mike, es considerado y pretende legarle su negocio, mientras que a Matildala la ve practicamente como un estorbo.

Sin embargo, lo irónico es que Matilda es tan sumamente inteligente que deja en ridículo a su padre cuando le demuestra que ella puede hacer difíciles cálculos matemáticos en pocos segundos.

Por otra parte, Dahl pretende con este libro darle un mensaje a esos padres que en vez de preocuparse por enseñarles valores a sus hijos, solo hablan de sí mismos y se pasan el día viendo televisión.

Los personajes....

La historia no me habría gustado tanto si no fuera por Matilda. Es un personaje muy, muy bueno, y con el que uno fácilmente puede identificarse. Su inteligencia es una mezcla de curiosidad e ingenuidad, de ternura y travesura. Para mí, es sencillamente perfecta.

Por otra parte, y aunque está hecha para ser odiada y desagradar (función que cumple muy bien) la directora Trunchbull causa bastante gracia cuando lees el libro ya más adulto. Simplemente, porque es extrema. Una villana que roza el absurdo y que, a pesar de eso, cumple muy bien su papel, ya que es fundamental para el desarrollo de los poderes de Matilda y el hermoso desenlace final.

La profesora Honey también me gustó, aunque es un poquitín diferente a la que aparece en la película. En el libro es algo menos dulce y más directa, y demuestra mucho la tristeza con la que carga por dentro. Aun así es el personaje más creíble y humano de todos los que aparecen en el libro.

Conclusión...

Este es de esos libros infantiles simples, tiernos y originales que todos los niños deben leer, al menos una vez. Lo mejor es que, tras releerlo en mi etapa adulta, volví a disfrutar, y quizá incluso más. Es de esas historias inolvidables que puedes releer una y otra vez a cualquier edad. Muy recomendable.

Mi valoración: Muy Bueno

Lo mejor: su protagonista y sentido del humor

Lo peor: podría haber sido más largo y desarrollar mejor a los compañeros de Matilda

Primer párrafo:

"Ocurre una cosa graciosa con las madres y los padres. Aunque su hijo sea el ser más repugnante que uno pueda imaginarse, creen que es maravilloso"

Frases memorables e irónicas de los padres de Matilda:

“Ningún hombre busca una mujer inteligente para casarse”

“Nadie es rico siendo honrado.”

“Me temo que los hombres no son siempre tan inteligentes como ellos se creen. Ya lo entenderás cuando seas un poco mayor, hija.”

"El señor Wormwood conectó el televisor. La pantalla se iluminó y el programa comenzó a atronar la habitación. El señor Wormwood miró a Matilda. Ésta no se había movido. Estaba entrenada para cerras los oídos al espantoso sonido de la temible caja. Siguió leyendo y eso, por algún motivo, enfureció a su padre. Puede que su enfado aumentara al ver que ella disfrutaba con algo que no estaba a su alcance:

-¿No dejas nunca de leer?- preguntó bruscamente"

miércoles, 14 de marzo de 2012

El nombre del viento- Patrick Rothfuss


Primero que nada, quiero contar como conocí este libro y a su carismático protagonista: Kvothe.

Era una época de bloqueo mental para mí y mi mejor amiga. Había transcurrido poco tiempo del término de la saga Harry Potter y estábamos preguntándonos entonces si habría otro libro de fantasía capaz de seducirnos tanto como la del joven mago. Nuestras esperanzas eran pocas, y empapadas de una nube de pesimismo, decidimos resignarnos. 

"El género literario juvenil" era un terreno manoseado, claro, pero ningún libro de ese género se podía equiparar a Harry Potter. Si: éramos exigentes. Con ello me refiero al ansia casi febril de leer hasta terminarlo, posponiendo comidas, estudios y salidas. Simplemente, resultaba difícil que apareciera otro libro capaz de hipnotizarnos. De hacer que no pudiera apartar mis ojos de sus páginas.

Entonces un día llegó a Manantial- mi librería predilecta- cierto libro muy gordo con la cubierta bonita y un título bastante llamativo (llamativo sobre todo porque en esos días acababa de leer La sombra del Viento, y el nombre se asemejaba) Recuerdo que mi primera retirada fue cuando miré el precio, cosa bastante común, sobre todo en mi país. Ves cuanto cuesta el libro... y te retiras lentamente. 

¡Era un libro soberanamente caro!, pero a pesar de eso no dejaba de atraerme... había algo en él que tiraba de mí, sembrando la curiosidad y la intriga. La reseña escrita en la contraportada no dejaba de dar vueltas en mi cabeza, incesante...

Entonces, a falta de dinero y libros que leer, cometí un pequeño delito: me lo bajé de internet.

Y me devoré la historia. Tanto que, tras leerlo, añoré las historias de Tolkien. Me enamoré de su prosa poética, de sus personajes, de cada palabra y diálogo... Por supuesto, apenas pude conseguir dinero me lo compré, y ahora luce radiante en mi estantería.

Ahora vamos a la reseña...






Editorial: Plaza & Janés
Autor: Patrick Rothfuss
Fecha de edición: 2007
Páginas: 880


"He robado princesas a reyes agónicos. Incendié la ciudad de Trebon. He pasado la noche con Felurian y he despertado vivo y cuerdo. Me expulsaron de la Universidad a una edad a la que a la mayoría todavía no los dejan entrar. He recorrido de noche caminos de los que otros no se atreven a hablar ni siquiera de día. He hablado con dioses, he amado a mujeres y escrito canciones que hacen llorar a los bardos.

 Me llamo Kvothe. Quizás hayas oído hablar de mi."


Esto es lo que dice Kvothe, el protagonista, antes de comenzar a narrar su historia. Un párrafo muy logrado que se utiliza como la reseña común para promocionar el libro. El comienzo es flojo, aunque eso no significa que no enganche. Flojo por decir algo, ya que sería la parte menos atrapante del libro, y debo decir que es de los más atrapantes que he leído.... y he leído cientos.

El libro....

La historia empieza con Kote, el apacible dueño de la posada Roca de Guía donde de vez en cuando la gente se pone a contar historias. Y a veces, historias sobre cierto personaje llamado Kvothe al que se le conoce por un montón de nombres distintos. Un hombre que es casi una leyenda y una especie de héroe-villano sobre el que circulan cientos de rumores. Hasta que cierto día aparece en la posada un hombre que se hace llamar Cronista: una especie de historiador que viene en busca de Kvothe con el objetivo de escribir una biografía de él, lo cual vendría a ser toda una hazaña, porque nadie sabe quien es ni donde se encuentra. Algunos incluso le presumen muerto... o loco.

Pero Cronista logra descubrir que Kote es Kvothe, y le pide que le cuente su historia.

Aunque al principio está reticente, Kvothe termina aceptando. Y así empieza a narrar su historia, una que nadie sabe... solo él. Una historia que parece ser un veneno que le ha carcomido el brillo de los ojos, la juventud y la pasión.

Rothfuss nos sumerge entonces en una narración asombrosa, llena de historias enlazadas a otras, como si se tratase de una telaraña que se va uniendo con varias telas, todas importantes a su manera. Empezamos con la infancia de Kvothe con sus padres en una banda de artistas itinerantes y su relación con Ben, su maestro. Luego conocemos su adolescencia en las calles de una enorme ciudad, donde era mendigo (y sufrimos junto con él) y luego a sus días como estudiante en la universidad, a donde fue atraído por los libros de su famosa biblioteca y en la que pretende descubrir cosas sobre los enigmáticos Chandrian: los asesinos de su familia.

Es una historia llena de detalles, personajes complejos y bien trazados, y escenarios fantásticos. El mundo que el autor nos regala, por otro lado, está lleno de vida, y resulta muy creíble. Todo tiene una explicación: una fundamentación. Incluso más que el propio Harry Potter. En ese aspecto, El nombre del Viento recuerda a los libros de Úrsula K.LeGuin y el mundo creado por Tolkien. Sin embargo, al mismo tiempo es totalmente diferente a cualquier otro libro de fantasía épica.

Hay algo en la escritura del autor que marca la diferencia, y ha logrado crear un estilo de narración metafórico y poético que engancha y rara vez resulta pesado. Cabe destacar también la interesante mitología que ha creado, la mayor parte de ella infundada a música y poesía. El autor le da una importancia enorme a los artistas.

Los personajes...

Creo que el mayor logro de la novela, sin embargo, es el protagonista. Sencillamente quieres saber siempre más de él. Tiene una personalidad que puede ser egocéntrica, humilde o reflexiva, además de tener un montón de  talentos, especialmente el de la música. La forma en como va demostrando sus emociones más ocultas a medida que cuenta su historia, revelándonos al hombre humano y triste que hay dentro de él, es algo digno de leer, como cuando sale de la posada excusándose para llorar por su infancia perdida.

Otro punto para la novela es la estructura, ya que está sostenida en dos tiempos: el presente y el pasado. Es decir, la fascinante historia de la vida del protagonista, en la que es alguien osado e inteligente, y el presente, donde no es más que un posadero de mirada triste. Ese contraste resulta sobrecogedor, lo cual me lleva a suponer que el autor sabe bien lo que les gusta a los lectores: una trama que deja interrogantes y una historia como las de antaño, de esas que se cuentan junto a las fogatas y luego pasan del boca a boca.

Porque la voz con que Kvothe narra su vida llega a ser por momentos tan real que es como si te susurrara sus secretos al oído. Es un personaje que a lo largo de las páginas te muestra su evolución, y eso a todos los lectores nos gusta.

Curiosamente, no hay personajes buenos ni malos. Kvote es el protagonista, pero sus actos no son completamente desinteresados o faltos de maña. Así como los que deberían ser malos, tampoco lo son tanto. Me gustan porque nunca resultan forzados. Todos tienen muy bien puesta su personalidad y cuando te hacen reír, te ríes de verdad, y cuando te conmueven, puedes llorar.

Conclusiones...

Claramente estamos ante un fenómeno literario: un bet seller. Sin embargo, lo que lo hace diferente es su calidad, su originalidad y compleja estructura. A diferencia de los libros de Dan Brown o los de Stephanie Meyer, esta historia posee personajes complejos, con defectos y virtudes. Kvothe no es un héroe convencional. No es alguien que haya hecho hazañas grandiosas ni sea un desinteresado. En ese aspecto, es más fácil identificarse con él.

 Mi valoración: Excelente 
(No le pongo un "Obra Maestra" porque este libro es sólo la primera parte)

Yo, defintivamente, lo pongo en la lista de mis libros favoritos. De esos que podría releer una y otra vez.

Lo mejor del libro: el estilo de escribir del autor y el original argumento

Lo peor del libro: el capítulo del "dragón" es la única parte que me resultó más densa de leer

Primer párrafo del libro:

 "Volvía a ser de noche. En la posada Roca de Guía reinaba el silencio, un silencio triple.

 El silencio más obvio era una calma hueca y resonante, consti­tuida por las cosas que faltaban. Si hubiera soplado el viento, este habría suspirado entre las ramas, habría hecho chirriar el letrero de la posada en sus ganchos y habría arrastrado el silencio calle abajo como arrastra las hojas caídas en otoño. Si hubiera habido gente en la posada, aunque solo fuera un puñado de clientes, ellos habrían llenado el silencio con su conversación y sus risas, y con el barullo y el tintineo propios de una taberna a altas horas de la noche. Si hubiera habido música... pero no, claro que no había música. De hecho, no había ninguna de esas cosas, y por eso per­sistía el silencio."

Frases memorables:
  
"Viajé, amé, perdí, confié y me traicionaron"

"El día que empezamos a preocuparno por nuestro futuro es el dia que dejamos atrás nuestra infancia"

"El poeta es un músico que no sabe cantar. Las palabras tienen que encontrar la mente de un hombre si pretenden llegar a su corazón"

"Una persona inteligente e irreflexiva es una de las cosas más aterradoras que existen"
  
"Todos nos contamos una historia sobre nosotros mismos. Siempre. Continuamente. Esas historias es lo que nos convierte en lo que somos."

"Generalmente el miedo proviene de la ignorancia. Una vez que supe cuál era el problema, este pasó a ser solo un problema y no algo que temer"

"Hagas lo que hagas en la vida, tu ingenio te defenderá más amenudo que una espada."

"Sí, es como la vida misma-replicó ella-. Nos gustan las cosas dulces, pero necesitamos las amargas"

El conde de montecristo- Alejandro Dumas

Editorial: Anaya
Autor: Alejandro Dumas (padre)
Año de publicación: 1845
Cantidad de páginas: 1055

Creo que todos los lectores hemos escuchado o leído, aunque solo fuera una vez, que los clásicos son "aburridos". Libros de exquisito valor literario pero demasiado pesados. Por supuesto, a veces no les falta razón, porque hay que decirlo: no es buena idea querer iniciar a alguien en el hábito de leer con un clásico. Esto a veces ocurre porque las épocas no se adaptan, especialmente si nos referimos al lenguaje.

Una muestra: El Cid Campeador. Libro muy denso que detesté con todas mis fuerzas cuando en su momento me obligaron a leerlo en mi época de estudiante y que no creo que sea capaz de volver a leer.

Sin embargo, hoy quiero reseñar un clásico que podría ser una de esas raras excepciones. Uno que me enamoró, que me sedujo y que, sí, lo confieso: fue el que me inició en el verdadero camino de la lectura y mi amor por las palabras (aunque ya me gustaba leer) Un libro que no olvidaré jamás y al que siempre miro con cariño. Me refiero a El Conde de Montecristo.

Todo fue gracias a mi padre.

Yo tenía trece años y ambos íbamos al campo, medio aburridos en el auto. Él manejaba y yo miraba por la ventanilla. De un momento a otro, y por alguna razón, empezamos a hablar de libros. Entonces él me contó de su libro favorito, ese que había leído cuando era un crío. Un libro sobre amor, venganza, misterio y aventuras. Nunca lo había visto hablar de forma tan entusiasta sobre un libro, ya que no es un hombre que lea con frecuencia. Pero aquella vez estaba tan fascinado contándome la historia que incluso se le olvidó decirme cual era el título.

Gracias, papá. Gracias a ti encontré mi libro favorito.


Vamos a la historia.... (Ojo: puede contener spoilers)

La novela parte con un capítulo bastante interesante, donde conocemos a su protagonista, Edmundo Dantés. Dantés es un joven marinero que trabaja en el barco El Faraón y que, gracias a su honestidad y aptitudes, se ha ganado la confianza plena del capitán del Barco. Allí también trabaja con un amigo suyo, Danglars, quien anhela secretamente poder ascender. Sin embargo, y tras la muerte del viejo capitán, este decide elegir a Dantés como su sucesor, quedando el joven a cargo de El Faraón como nuevo capitán, evento que frustra enormemente al joven Danglars al ver arruinado su sueño.

El barco llega a la ciudad natal de Dantés, Marsella, y este se reune allí con Mercedes, su amada y prometida, y su anciano padre, un hombre humilde que ama a su hijo. También se encuentra ahí con su mejor amigo, Fernando Mondego, un joven de buena familia que secretamente ama a Mercedes y siempre ha sentido fuertes celos hacia Edmundo. 

Por otra parte, Edmundo debe entregar una carta que recibieron en el arribo a una isla. Una carta que el capitán le encomendó antes de morir y que Dantés debía entregar al llegar a la ciudad. 

Estos tres eventos serán fundamentales para el desarrollo del argumento: el ascenso de Edmundo a capitán del barco, su reunión con su amada Mercedes, con la que pretende casarse lo antes posible, y la entrega de esta misteriosa carta. Los primeros dos eventos son claros desde el principio: Edmundo es fruto de los celos de su amigo Fernando Mondego y la envidia de Danglars, su compañero. Y ambos, tras conocerse, se confabularán contra Dantés para arruinarlo y quitarle aquello que ambos desean.

Tras una confabulación entre ellos y el juez Villefort, logran que encarcelen a Dantés por un crimen que no cometió en el terrible castillo de If.

Dantés pasa años allí, encerrado y sin esperanza, hasta que conoce a un anciano que intentaba fugarse y accidentalmente llega hasta su celda. El abate Farías. Un hombre sabio e inteligente con todo tipo de conocimientos. Dantés y él se hacen amigos, y Farías decide enseñarle al joven todo lo que sabe. Todos sus conocimientos, los que incluyen desde literatura, economía y ciencias hasta el arte de la esgrima y la defensa personal. Como los guardias solo iban a dejarles la comida una vez al día y las celdas eran gruesas como cuevas, nunca nadie se percató de nada.

Un día Farías muere, pero antes de morir le da a Dantés el mapa de su tesoro, el cual escondió en una pequeña isla desierta llamada Montecristo. Farías le hace prometer que no buscará venganza y que huirá de allí. Dantés logra huir en una escena épica en la novela y, tras encontrarse con unos piratas y conseguir que uno de ellos le jurara lealtad al perdonarle la vida, Dantés logra encontrar el enorme tesoro, lo que lo convierte en un hombre automáticamente rico.

Este es el comienzo de su venganza y su nueva identidad como El Conde de Montecristo.

El libro....

Como es habitual en la prosa de Dumas, el Conde de Montecristo, al igual que Los tres Mosqueteros, posee una narrativa ágil pero no exenta de excelentes descripciones y detalles. Es un libro gordo (más de mil páginas) pero muy atrapante y fácil de leer, si bien algunas partes pueden resultar densas para lectores no acostumbrados a leer.

El argumento principal de la historia es la venganza. Y sus consecuencias. Pero también hallamos el tratamiento de la envidia, los celos y la corrupción. Como si de un psicólogo de tratase, Dumas hace un retrato del ser humano en todo su esplendor al tiempo que nos cuenta una historia bastante folletinesca, cosa muy difícil de lograr un libro. 

La novela posee ese aire indiscutible de las grandes historias desde el principio, poniendo en escena un montón de personajes, todos con su papel y su momento de protagonismo. Dumas logra, de forma magistral, que todo vaya encajando lentamente, pero sin alargarse de forma innecesaria. La narración es tan vivaz que en ningún momento te replanteas nada. Absorves cada grano de valiosa información y eres testigo de como se desarrolla toda la venganza de Dantés casi como si tú fueras él. 

Los fans del Conde de Montecristo y los estudiosos de la obra de Dumas suelen decir que el éxito de esta historia se debe a la cantidad de ingredientes que posee, como si fuera un libro que acogiera todos los géneros de novela para satisfacer los gustos de cada lector que se adentra en ella. Juega a su favor, además, la introducción tan amena de los personajes, cada uno con su propia historia y conflicto. Ninguno sobra. Ninguno está de más o por casualidad. Todo dato, diálogo y descripción importa.

Y eso es lo que hace que la lectura nos resulte tan llena de vida. Como si de un arquitecto se tratara, Dumas logró armar un mundo en torno al desarrollo de un hombre, Edmundo Dantés, a quien vemos "crecer", por decirlo de alguna forma, lo cual es una experiencia bastante placentera.

Los personajes...

Como dije antes, un pilar sólido del libro son los personajes. Todos se adaptan a su papel y son fieles a sí mismos, resultando ser terriblemente complejos. Nadie en la novela es perfecto. Nadie es completamente malvado ni completamente bueno, sino que todos tienen algo de luz y oscuridad en su interior.

Edmundo Dantés es el más complejo y fascinante de todos. Un gran protagonista lleno de fuerza y carisma. Nunca me deja de sorprender como se desarrolla el personaje. Su humanidad por sobre todo. Dantés empieza siendo un joven humilde, ingenuo e ignorante para convertirse en un hombre calculador, culto y rico lleno de rencor, dolor y ansias por ver destruidos a quienes lo metieron injustamente en la cárcel, donde pasó 16 años de su vida.

Vemos sufrir a Edmundo y perder la fe en Dios durante su estancia en la cárcel, pero también recuperar la esperanza y las ganas de vivir solo motivado por la venganza. Lo vemos evolucionar, volverse más cínico. Dantés/Montecristo, dos caras de la misma moneda que a menudo libran una lucha interna.

Y eso lo notamos en su amor por Mercedes, a quien, a pesar de creerla una traidora tras descubrir que se casó con su ex mejor amigo y uno de los hombres que le destruyó la vida, sigue amándola. Cito una de sus frases en el libro .

"-El día en que decidí vengarme... ¡debí arrancarme el corazón!

No quiero hablar de los demás personajes, porque sería dar demasiados spoilers importantes, pero sigo repitiendo que Dumas ha hecho una maravilla con todos ellos, que se mueven en la novela como piezas fundamentales de un tablero de ajedrez en el que el conde de Montecristo es el jugador. Sin embargo, es un juego de venganza que no solo perjudicará a sus enemigos y su amada Mercedes, sino a mucha gente inocente.

Realmente, no se mueran sin haber leído este estupendo libro.

 
Valoración: Obra Maestra

Lo bueno: su excelente argumento

Lo malo: me parece que, para ser tan excelente la novela, el final es un poco precipitado

Primer párrafo del libro:

"El 24 de febrero de 1815, el vigía de Nuestra Señora de la Guarda dio la señal de que se hallaba a la vista el bergantín El Faraón procedente de Esmirna, Trieste y Nápoles. Como suele hacerse en tales casos, salió inmediatamente en su busca un práctico, que pasó por delante del castillo de If y subió a bordo del buque entre la isla de Rión y el cabo Mongión. En un instante, y también como de costumbre, se llenó de curiosos la plataforma del castillo de San Juan, porque en Marsella se daba gran importancia a la llegada de un buque y sobre todo si le sucedía lo que al Faraón, cuyo casco había salido de los astilleros de la antigua Focia y pertenecía a un naviero de la ciudad"

Frases memorables:


"Sólo el que ha experimentado el colmo del infortunio puede sentir la felicidad suprema" 

" Toda la sabiduría humana estará resumida en dos palabras: ¡Confiar y esperar! "

"Hasta en la desgracia se encuentra el orgullo de nuestra pobre humanidad, y cada cual cree ser mas desgraciado que el prójimo que llora y gime a su lado."
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